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	<title>EvaGiberti &#187; Adopción</title>
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		<title>Entrevista a Eva Giberti</title>
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		<pubDate>Sat, 30 Oct 2010 15:19:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>diego</dc:creator>
				<category><![CDATA[Adopción]]></category>

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		<description><![CDATA[Periodico MIRADA AL SUR, Buenos Aires, Argentina 14/07/2010 Eva Giberti es, quizá, la mayor autoridad en adopción de hijos en la Argentina. Es presidente del Consejo Asesor del Registro Único de Aspirante a Guarda con Fines Adoptivos, un organismo relativamente nuevo que intenta, entre otras cosas, crear una red de información para evitar que tanto [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p lang="en-US"><strong>Periodico MIRADA AL SUR, Buenos Aires, Argentina 14/07/2010</strong></p>
<p lang="en-US"><span id="more-2538"></span>
</p>
<p lang="en-US"><strong>Eva Giberti es, quizá, la mayor autoridad en adopción de hijos en la Argentina. Es presidente del Consejo Asesor del Registro Único de Aspirante a Guarda con Fines Adoptivos, un organismo relativamente nuevo que intenta, entre otras cosas, crear una red de información para evitar que tanto los chicos en situación de adopción emigren de sus lugares de origen como que las familias interesadas recorran el país en busca de niños en condiciones de ser adoptados.</strong></p>
<p lang="en-US">En este extenso diálogo con Miradas al Sur, Giberti recorre los principales problemas que presenta un tema que interpela los valores sociales, las políticas de Estado y el funcionamiento de la Justicia.</p>
<p lang="en-US"><strong>¿Por qué opina que el Estado tiene escasa presencia en el tema de adopción?</strong></p>
<p lang="en-US">En la década del ’90 se produjo un fenómeno de tercerización y aparecieron las agencias de adopción, mal llamadas ONG porque cobran a los que quieren adoptar para crearles la carpeta que necesitan presentar en los juzgados. Esa carpeta contiene entrevistas psicológicas y psicosociales. Es la que después llevan a los juzgados de las provincias para que los jueces que tienen niños en disponibilidad de adopción las evalúen.</p>
<p lang="en-US">Esa carpeta suele costar entre cinco mil y diez mil pesos. La cifra también incluye los cursos que les daban a esos padres, que en realidad pasaron a ser clientes. Hace unos días, por suerte, en la Ciudad se prohibió que estas organizaciones realizaran las carpetas, ahora sólo pueden dar cursos.</p>
<p lang="en-US">
<p lang="en-US"><strong>¿Cuál era la ventaja que esta carpeta la hiciera una agencia en vez de un juzgado?</strong></p>
<p lang="en-US">Estas agencias, algunas muy ligadas a instituciones religiosas, tienen contactos muy directos con jueces del interior que privilegian a las familias que quieren adoptar que llegan a través de estas organizaciones por sobre el orden de antigüedad. Se basan en el decreto 1022 que confiere al juez derecho discrecional a elegir a qué familia entrega al chico basándose en el interés superior del niño. Esto hace que una familia que recién armó su carpeta pueda adoptar y una que la hizo hace cinco años continúe en la espera.</p>
<p lang="en-US">Después hay otras situaciones muy particulares: en Misiones, por ejemplo, se toma contacto con una madre de origen, a través de un estudio de abogados –por lo menos hay tres que se dedican al asunto– que tienen marcadas a las mamás que no quieren o no pueden hacerse cargo de su nuevo hijo. Estos abogados cobran por hacer el contacto. Cuando el niño nace, se presentan las dos familias ante el juez y la madre del chico le dice que quiere entregarle el bebé a esa otra familia que ni siquiera conoce. El juez concede la guarda provisoria y al tiempo la adopción.</p>
<p lang="en-US">Esta relación está fuertemente regulada por las posibilidades económicas, no sólo porque hay que pagar al estudio de abogados, sino porque hay que viajar a Misiones, quedase allí el tiempo que el juez lo disponga… es un tipo de adopción legal pero no es legítima.</p>
<p lang="en-US">
<p lang="en-US"><strong>¿Qué le quita legitimidad?</strong></p>
<p lang="en-US">Esa criatura no es cedida de acuerdo con un orden de prelación, el trámite no respeta el número de orden, se saltean a todos los que están antes, y es uno de los motivos por los que se acumulan otras familias que esperan durante años para poder adoptar. Además, la ley indica que lo prioritario para un chico es no salir de su región.</p>
<p lang="en-US">En Misiones, cuando fui a trabajar hace dos años, había 120 padres inscriptos para adoptar y unos 300 chicos habían sido entregados ese año a familias de Buenos Aires.</p>
<p lang="en-US">La idea del nuevo registro es que un juez privilegie a las familias de su región, si no consigue adoptantes allí entonces sí recurra a los de las otras provincias. Hasta ahora, la lógica del mecanismo dice que si tengo disponibilidad económica puedo garantizarme una criatura.</p>
<p lang="en-US">
<p lang="en-US"><strong>¿Los que utilizan este sistema dicen que lo hacen porque de otra manera tendrían que esperar mucho tiempo?</strong></p>
<p lang="en-US">La demora no tiene que ver con la burocracia. El estudio de una familia lleva seis meses, ocho como mucho. La demora es porque no aparecen las criaturas porque se van a otro camino: porque un juez se lo entrega a organizaciones amigas, porque la gente viaja a la provincia y se viene con un chico que debería ser entregado según el orden de la lista o por los que adoptan a través de las guardas puestas.</p>
<p lang="en-US">
<p lang="en-US"><strong>¿Qué son las guardas puestas?</strong></p>
<p lang="en-US">Las guardas puestas las recomiendan, desgraciadamente, algunos estudios jurídicos. Consiguen a una chica que no quiere tener a su criatura y está dispuesta a dársela a una familia. Es un sistema que trabaja con reclutadoras y reclutadores, porque no es fácil andar cruzándose con mujeres embarazadas que no quieran tener a su hijo.</p>
<p lang="en-US">Cuando el bebé nace, se lo dan a la familia que quiere adoptar. Lo cría durante un año y después se presenta en el juzgado solicitando la guarda. El juez no se atreve a sacarle el chico, aunque sepa que la adopción es irregular. Tiene miedo a que los psicólogos lo acusen de generarle un trauma o que caiga un canal de televisión y arme un escándalo. Entonces otorga la adopción.</p>
<p lang="en-US">A diferencia del caso anterior, acá no interviene el juez hasta el año del chico. Los adoptantes tratan con abogados y reclutadores que se quedan con el dinero que cobran por contactarlos con la parturienta.</p>
<p lang="en-US">
<p lang="en-US"><strong>¿El juez puede quitarles el chico sin ocasionarle un trauma?</strong></p>
<p lang="en-US">Pensar que se le va a generar un trastorno que lo va a transformar en un psicótico es un grave error, producto de la indigestión psicoanalítica de mis colegas. Se va a producir una situación traumática porque primero pierde a su madre de origen y después lo sacás de la familia que lo crió durante un año.</p>
<p lang="en-US">Pero la situación traumática no equivale a un diagnóstico definitivo de neurosis o psicosis. A medida que pasa el tiempo aparecen procesos que te recolocan en el mundo de una manera distinta, sino significaría que el resto de tu vida no tiene peso.</p>
<p lang="en-US">Una situación traumática al año es mucho menos grave que ser criado por una familia que empezó su vida trampeando a la ley y riéndose de los jueces. ¿Cómo le va a explicar su origen a los chicos cuando crezcan? Van a empezar diciendo que arreglaron con la mamá de origen desde que estaba en la panza y es mentira, arreglaron con los abogados.</p>
<p lang="en-US">
<p lang="en-US"><strong>También se suele hablar de tráfico de chicos.</strong></p>
<p lang="en-US">El tráfico ya no sólo que no es legítimo, sino que es ilegal. Directamente el reclutador está en contacto con una partera y le da la criatura a la familia que la anota como propia. Eso es sustracción de identidad y salta en la adolescencia, cuando el chico quiere saber cuál es su origen y ya no hay forma de volver atrás, no existen papeles.</p>
<p lang="en-US">
<p><strong>Así como identificó a Misiones con el sistema de adopción directa, ¿se puede determinar algún distrito en particular donde abunda el tráfico?</strong></p>
<p lang="en-US">No es que sepamos, pero sospechamos de algunas provincias del norte. Muchas de las familias que esperan por adoptar se preguntan cómo puede ser que no haya niños en disponibilidad de adopción con la cantidad de chicos que están institucionalizados.</p>
<p>Es un argumento ultraválido. Pero acá otra vez tenemos que considerar el accionar de los jueces. Hay chicos que están en las instituciones y reciben la visita de su madre o su padre cada seis meses, que es el plazo que establece la ley para no perder la patria potestad. Pero un juez podría considerar que hay negligencia y quitarle la patria potestad y poner a la criatura en manos de una familia adoptante. Algunos consideran que eso es judicializar la pobreza. Yo creo que hay que analizar caso por caso, porque de esta manera un chico está desde los tres años hasta los ocho en un instituto pudiendo haber estado con una familia.</p>
<p lang="en-US">Después hay otra cosa, las instituciones cobran por cada chico que reciben, no es mucho pero se sostienen con eso. Y a veces no denuncian que a los chicos no los van a visitar para seguir cobrando. Hay que tener en cuenta el interés superior del niño, que es que lo saquen de la institución. Diferente es el caso de los chicos en situación de calle, porque todos ellos tienen un padre y una madre, a cuyo ámbito vuelven con lo que consiguieron trabajando en la vía pública. Entonces no están en situación de adoptabilidad.</p>
<p lang="en-US">
<p lang="en-US"><strong>¿Por qué casi todas las familias adoptantes sólo quieren a recién nacidos?</strong></p>
<p lang="en-US">Es un grave error. Pero también es comprensible cuando argumentan que les va a instalar una nueva historia de vida en la casa. Ese chico pudo haber estado institucionalizado, pudo haber tenido un padre preso, y hay que saber respetar cuidadosamente esas historias.</p>
<p lang="en-US">Por eso no cualquiera puede adoptar. Tiene que tener sentido del humor, tolerancia, paciencia y respeto de esa vida previa. No hay que pretender que el hijo se nos parezca, hay que ahijarlo, ayudarlo a sobrevivir. Y saber que puede haber tropiezos. Los chicos por ahí tienen costumbres de barrios populares, diferentes a las de los adoptantes.</p>
<p lang="en-US">Si van a adoptar a un chico de cinco años y lo quieren poner en un colegio inglés, es probable que tenga problemas. No es que haya que aplastarlo pero sí darle una educación que tenga que ver con sus orígenes. Hay que generarle intereses que no tiene, pero también respetarle los propios.</p>
<p lang="en-US">
<p lang="en-US"><strong>Usted dijo que hay jueces de fuerte raigambre religiosa, ¿el sistema está abierto para dar en adopción chicos a matrimonios igualitarios?</strong></p>
<p lang="en-US">Progresivamente ya se van entregando cada vez más a familias monoparentales. En general, entregan chicos a partir de tres años. Pero con matrimonios igualitarios veremos qué sucede. Pero si ya hay jueces que se niegan a casar homosexuales el panorama no es muy alentador.</p>
<p lang="en-US">Lo que los chicos precisan son personas tutelares, que se comprometan a criarlos y protegerlos, no importa el género que tengan. Nunca he visto patologías específicas en chicos criados por homosexuales, pero sí molestias en el mundo externo.</p>
<p lang="en-US"><strong>¿Por ejemplo?</strong></p>
<p lang="en-US">En la escuela o en el jardín de infantes, que a un hijo de heterosexuales no lo dejan ir a la fiesta de cumpleaños de un compañero porque es criado por homosexuales.</p>
<p lang="en-US">El problema no es de la pareja ni del chico, sino de la sociedad que tendrá que irse dando cuenta de que las familias no son lo que dicen los libros, sino que son de distinta índole y responden a distintos cánones.</p>
<p lang="en-US">Diego Rosemberg &#8211; Miradas al Sur-Bs.As.</p>
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		<title>Niños y Niñas Adoptados por Personas Homosexuales</title>
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		<pubDate>Sat, 21 Aug 2010 14:50:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>diego</dc:creator>
				<category><![CDATA[Adopción]]></category>

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		<description><![CDATA[Editado por la Revista IMAGO AGENDA Nª 140, junio de 2010 Por Eva Giberti El debate, la discusión y el intercambio acerca de “la adopción por parejas homosexuales” se inserta en algunos ambientes psicoanalíticos con un entusiasmo escolástico que lo torna venerable. La alternativa había sido iniciada, según la estrategia de las organizaciones formadas por [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Editado por la Revista IMAGO AGENDA Nª 140, junio de 2010<br />
Por Eva Giberti<br />
El debate, la discusión y el intercambio acerca de “la adopción por parejas homosexuales” se inserta en algunos ambientes psicoanalíticos con un entusiasmo escolástico que lo torna venerable.<br />
<span id="more-2517"></span><br />
La alternativa había sido iniciada, según la estrategia de las organizaciones formadas por gays, lesbianas y transgéneros, varios años antes y había avanzado exitosamente con la edición del libro La adopción: la caida del prejuicio1 donde se recopilan ensayos y artículos de diversos autores.</p>
<p>Estas comunidades, expertas en luchas políticas sabían que el tema exigiría plazos temporales muy largos para impregnar el pensamiento comunitario con sus preocupaciones y derechos. Las uniones civiles abrieron el camino de la legalidad ciudadana y fue posible agitar el ambiente como paso fundamental para que “la gente hablara”. Entonces aparecieron fotos de parejas gays acompañados por amigos y simpatizantes que les arrojaban arroz y flores simbolizando el casamiento ilustrado por los medios. Las primeras parejas ejercitaron una paciencia y un buen humor que más allá de sus vínculos amorosos daba cuenta de la seriedad de lo que venían preparando. Era preciso referirse a las familias formadas por parejas gay y eludir las caricaturas y atropellos con que la teve respondía a estas legalizaciones. La burla que colocaba al homosexual como un comodín en los diversos programas continuó con su burlesque pero la gente empezó a pensar en otras cosas, a opinar, ya no acerca de la homosexualidad como había aprendido en su casa y como pretendían mostrar los medios sino como una inserción social y psicológica que merecía una discusión política. No obstante no amainaban los murmullos, las voces escandalizadas y los pregoneros del fin del mundo.</p>
<p>La demanda por las identificaciones. Los conductores de programas de televisión y de radio nos llamaban a quienes con frecuencia opinamos de determinados temas psicológicos y nos avanzaban con preguntas, una de las cuales era un clásico aprendido quizá en alguna fotocopia mal impresa de Laplanche y Pontalis: “Si a usted le parece normal que los homosexuales adopten niños (yo seguramente no había mencionado la palabra normal),… entonces ¿qué va a suceder con las identificaciones hombre, mujer que se aprenden del padre y de la madre?”</p>
<p>Era un clásico. Entonces, o era necesario preguntar: “Por favor, ¿qué entiende usted por identificación?”, o bien salir por peteneras y contestar que los chicos precisan figuras tutelares y protectoras, capaces de instituirse como una autoridad aseguradora, sin necesidad de preguntarse si esa persona era hombre o mujer. Además, “los homosexuales son hijos de heterosexuales”. Actualmente esa respuesta perdió eficacia porque los conductores de programas la conocen.</p>
<p>Las identificaciones constituye el lema y la “idea fuerza” además del caballo de batalla2 de los que se pretenden argumentos opuestos a la adopción de niños por parejas lésbicas o gay. Es habitual que se confundan los procesos identificatorios con una idea reduccionista acerca de las identificaciones que se traduce como: “el niño se identifica con alguien y entonces se convierte en ese alguien”. O bien, otra simplificación producto del desconocimiento de dichos procesos: “El niño no puede identificarse con un hombre o con una mujer porque los roles no están claros, entonces se le producirán problemas psicológicos”.</p>
<p>Este proceso del pensar identificatorio constituye un modo operativo que instrumenta el yo en formación, para reconocer y apropiarse de sensaciones y estímulos internos (de su propio cuerpo) que prefiguran un modelo sensible y sensorial en un mundo sensible.</p>
<p>Importa tener en cuenta que estamos ante un proceso de pensamiento de aparición temprana, complejo en su elementariedad, que es anterior a cualquier forma de sexuación, y que remite al ser, al existir de la criatura y a la conciencia de dicho existir.</p>
<p>La diferenciación sexuada adquiere eficacia entre los dos años y medio a los cinco años, etapa en la cual el niño ingresa con soportes psíquicos previos, entre ellos, los correspondientes a las identificaciones primarias. Durante ese periodo temprano, inicial, los contactos piel a piel (Bick3), el registro del rostro (de sus expresiones) de quien lo acompaña (Bowlby4, Spitz5), así como las experiencias de apego (Fonagy6) también constituyen experiencias de ser y como tales se instalan en calidad de vínculos tempranos, anteriores a los procesos de sexuación. O sea, el tema del existir que es anterior a los procesos de sexuación (Maldavsky7) está íntima y profundamente enlazado con la capacidad de ternura de la cual dispongan quienes atiendan al bebe/niño pequeño. Debido a ello, Freud afirmó: la identificación primaria es “la forma más temprana y primitiva del enlace afectivo”.</p>
<p>Este niño recurrirá a su evocación de las expresiones faciales, de las temperaturas de los cuerpos con los que estuvo en contacto, de las sensaciones cutáneas y del equilibrio que experimentó durante las primeras experiencias de su primer año de vida, y que paulatinamente contribuirán para que se formule a sí mismo interrogantes, los cuales, sin que le resulte posible verbalizarlos encierran el sentido de preguntarse: ¿cómo estoy? O bien “si está”, es decir, si existe. Freud (1921) describió la identificación primaria como una relación de sujeto, en la que se establece el vínculo de ser y de existir.</p>
<p>Lacan describió otro tipo de identificaciones a partir del año y medio de vida mediante el estadio del espejo, en el cual, al verse de cuerpo entero en un espejo mediante su imagen especular el niño adquiere registro de su motricidad y de su cuerpo.</p>
<p>Alrededor de los dos años y medio se advierte un interés asociado con los sexos asimilados a hombre-mujer dada que el entorno habitual ofrece dicha alternativa. La pregunta interior del niño se asociaría al ser sexuado: en este punto cabe tener en cuenta que cada quien configura su realidad, la compagina, la arma ya que no es la realidad externa –tal como se la puede ver– la que organiza el registro personal de los sexos, sino que tal organización proviene de los procesos psíquicos de cada sujeto.</p>
<p>Es ingenuo suponer que todos y todas vemos y entendemos lo mismo frente a los hechos de la realidad externa. Existe un re-trabajo psíquico, una remodulación de lo proveniente del mundo externo, que se capta según las condiciones de organización del psiquismo de cada quien, y no la absoluta aceptación (incorporación y/o introyección) de lo que proviene del exterior.</p>
<p>Si recordamos que la identificación es un proceso de pensamiento, ello significa que no se incorporan los estímulos provenientes del exterior tal como se presentan, sino mediante progresivas transformaciones. La realidad no se incorpora tal como se muestra sino en relación con el deseo del adulto que representa y personaliza esa realidad, acoplado a la tramitación personal de cada niño. Esta afirmación no significa desdeñar los efectos de los estímulos exteriores, pero si matizarlos y configurarlos en relación con quien el otro –el adulto– sea en sus deseos y no solamente en sus discursos. Si las niñas evidencian su “naturaleza femenina” desde pequeñas, es posible inferir que ése es el deseo materno y el paterno, lo mismo que sucede con los niños (Maldavsky8). Es decir, es el deseo no conciente de las figuras tutelares, el que regula junto con los procesos del psiquismo infantil, las identificaciones que en la niñez comienzan a constituirse.9</p>
<p>La cuestión es el cambio en el mundo. Algunos psicoanalistas tenían pacientes homosexuales, escribían ensayos, se presentaban en congresos, pero, la estrategia de las comunidades homosexuales, era esperar el momento político para avanzar en el tema de la adopción. Comenzó a dar resultados y a enseñarnos cómo en oportunidades una puede ser parte de un importante cambio social sin darse cuenta, porque naturalizó la discusión de lo prohibido.<br />
La disputa era la última etapa de la enseñanza escolástica donde se finalizaba de analizar las exposiciones que provenían de criterios diferentes gestándose de ese modo la cuestión (quaestio). Y justamente como las cuestiones eran debatidas en público desde posiciones diversas, se originó el género independiente de la disputa (quaestio disputata a partir del siglo XIII). En este punto estamos, es decir, en algo más que la disputa en sí, que remite exclusivamente a la discusión. Lo que ahora tenemos es una “cuestión”.</p>
<p>Preguntarse por la adopción de criaturas a cargo de personas homosexuales seguramente proveerá de distintos argumentos a favor y en contra. Es la cuestión.<br />
Que los jueces de nuestro país sentencien en favor de una adopción de esta índole, como aceptación general y no excepcional, no es esperable y que la Cámara de Senadores corrobore la votación de Diputados es un tema político. Dos situaciones distantes del crecimiento de un niño en una familia formada por personas del mismo sexo.</p>
<p>Desde esta perspectiva se podrá escribir extensamente. Cuando Lacan en “Le mythe individuel du névrosé”10 muestra cómo al lado del mito edípico, el mito familiar –del modo en que es entendido por el sujeto– estructura su personalidad y decide su destino, ese mito se remonta a la prehistoria de la unión de sus padres y a aquello que tiene de específico.</p>
<p>En estos niños, la pregunta que se formulan ¿quién soy yo? por ser hijos de dos personas que no me engendraron (hablo de las personas gays), no es ajena a la escena fantasmática original suscitada en la prehistoria entre quienes lo criaron, cuando lo asumieron como padres. Y esa fantasmática podemos suponer que se desplaza en la fantasmática del niño y se podrá inscribir en alguna índole de síntoma vinculable con un origen familiar-adoptivo-que no es su origen, donde inicialmente estuvieron un hombre y una mujer.</p>
<p>Elaboraciones de esta índole podremos incluir por centenares en el análisis de la adopción por personas homosexuales.<br />
Pero suponemos que a los chicos no les importa demasiado aquello que le cuentan referido a su origen y en este caso su adopción (no les interesa lo que les cuentan pero si lo que sucedió según su construcción mental, aquello que les resulta más interesante para su economía psíquica). No nos consta que los chicos repitan en su fantasmática del mito familiar según les ha sido descripto, pero sí podemos pensar –y se lo encuentra en los adolescentes adoptados–, que han construido aquello que los franceses llaman su “roman original”. Que se distingue del mito familiar y se afirma, se recrea en su originalidad.<br />
Este acontecimiento es posible cercarlo, rodearlo y reconocerlo particularmente en quienes fueron criados por familias gay, por lo menos en mi práctica, durante treinta años de seguimiento de dos familias cuyos hijos son dos adultos actualmente.</p>
<p>La aparición de una valorización narcisista por provenir de algo “raro” que les resultó complejo digerir a veces, entender y aceptar al mismo tiempo que se ensayaban identificaciones con masculinidades y femineidades como momentos necesarios hasta fines de la adolescencia (por sugerir un momento etario que no es exacto). Valorización narcisista que al mismo tiempo podía asociarse con una aproximación defensiva en términos de economía libidinal.<br />
Elaboraciones de esta índole podrían sumarse durante el seguimiento y la observación de algunos niños criados por personas homosexuales.</p>
<p>¿Y los riesgos? Pero lo que está en juego, y configura una cuestión política, reside en cuestionar si el derecho a disponer de las mismas prerrogativas y alternativas de los heterosexuales, también incluye la adopción. Dado que cuando se introduce la terceridad que el niño significa surge la pregunta por el riesgo que para los niños esa adopción podría suscitar.<br />
Despues de leer a Luhmann11 y a varios de sus acompañantes teóricos, una empieza a darse cuenta de que este asunto del riesgo es tan complejo que sería prudente pensar en el futuro de estos niños eludiendo esa ideación referida a los riesgos que ser hijos de personas homosexuales podría implicar. Porque si contrastamos con los riesgos que arrastra ser hijo o hija de heterosexuales… caeríamos en una trampa metodológica.</p>
<p>Pensar en términos de adopción según este modelo marca una diferencia conceptual en la apreciación de lo que pueda precisar un niño en tanto ser deseado como hijo.<br />
La crianza y educación realizada por gays y lesbianas constituye una forma de organización familiar que deberá reponder, prioritariamente, al “interés superior del niño” en tanto y cuanto, para todos los niños propiciamos un mundo en el que las características de la orientación sexual no impliquen exclusiones.</p>
<p>________________<br />
1. Raíces Montero-Giberti y otros, Adopción, la caída del prejuicio. (2004) Edit. Del Puerto, Buenos Aires.<br />
2. El caballo de batalla también conocido como dexterarious (que se manejaba con destreza: también asociado a la mano derecha ya que era el animal dirigido a mano) que se utilizaba solamente para el comienzo de las batallas, “para montar una actitud arrogante”. Nomenclatura que se asocia con la etimología de hidalguía derivada del francés cheval a su vez del latín caballus. The Catholic Encyclopedia, 1907 Volume I Robert Appleton Company.<br />
3. Bick, E. (1998): Les écrits de Martha Harris et D’Esther Bick,, Collection Tavistock Clinic.<br />
4. Bowlby, J. (1980): La pérdida afectiva. Tristeza y depresión. Paidós.<br />
5. Spitz, R. (1954): Le premier année de la vie de l’enfant. P.U.F. Paris.<br />
6. Fonagy, P., Steele, H. y otros (1991). The capacity for understanding mental states: the reflective self in parent and child and its significance for security of attachment. Infant Mental Health Journal. C f. también: Fonagy, P. (2002): El uso de múltiples métodos para hacer el psicoanálisis relevante en el nuevo milenio, en Psicoanálisis, focos y aperturas. Ed. Agora, Uruguay .<br />
7. Maldavsky, D. (2004). Comunicación personal.<br />
8. Op. cit.<br />
9. Los seis últimos párrafos corresponden al capítulo: “La adopción y la alternativa homosexual”, en Raíces Montero-Giberti y otros, Adopción, la caída del prejuicio. (2004) Edit. Del Puerto, Buenos Aires.<br />
10. Lacan, J. 1953: Conferencia pronunciada en el Collège Philosophie<br />
11. Luhmann, N. (1996): El concepto de riesgo en Giddens, A., Bauman, Z.,Luhmann, N.,Beck.U.: “Las consecuencias perversas de la modernidad”.</p>
<p>© Copyright ImagoAgenda.com / LetraViva</p>
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		<title>Madres excluidas. Mujeres que entregan sus hijos en adopción</title>
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		<pubDate>Thu, 06 May 2010 14:30:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>diego</dc:creator>
				<category><![CDATA[Adopción]]></category>

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		<description><![CDATA[Síntesis del libro homónimo. Investigación realizada por E.Giberti,S.Chavanneau de Gore, B.Taborda desde 1991 hasta 1994. Esta investigación pudo realizarse merced a la intervención de la Dra. Catalina Wainerman, quien confió en el proyecto y gracias a la generosa y estricta supervisión y asesoría de la Dra. Alejandra Pantelides. Sus resultados pueden darse a conocer mediante [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Síntesis del libro homónimo.<br />
<span id="more-2042"></span></p>
<div><em>Investigación realizada por E.Giberti,S.Chavanneau de Gore, B.Taborda desde 1991 hasta 1994. Esta investigación pudo realizarse merced a la intervención de la Dra. Catalina Wainerman, quien confió en el proyecto y gracias a la generosa y estricta supervisión y asesoría de la Dra. Alejandra Pantelides. Sus resultados pueden darse a conocer mediante la edición del libro propiciada por FLACSO(Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales) gracias a la eficacia ejecutiva y a la generosidad de su director, Licenciado Daniel Filmus.</em></div>
<p>En nuestro país ¿quiénes son las mujeres que entregan sus hijos en adopción? ¿Por qué se desprenden del niño? ¿Cuál es la historia de sus vidas?</p>
<p>Estos interrogantes son los que originaron la investigación, que- haste este momento- es la primera y única que existe en America latina. ¿Cómo es posible que no se produzcan otras investigaciones acerca de estas mujeres, si su presencia constituye una característica fundamental de la región?</p>
<p>Nuestra práctica profesional, ejercida durante años, nos permitió convivir o mantener contacto permanente con ellas, con los funcionarios y profesionales que intervienen en la tramitación de las entregas de niños y juicios de adopción y con los padres adoptantes.En paralelo comprobábamos que entre nosotros se carece de datos estadísticamente procesados que puedan informarnos acerca de la historia y la identidad de estas mujeres. Tampoco encontramos esa información en la bibliografía de autores latinoamericanos</p>
<p>Quienes realizamos la investigación compartíamos una misma hipotesis(tesis):<span style="text-decoration: underline;">las instituciones(universidades, ministerios de Justicia, de Salud Pública) no tienen interés en estas mujeres como personas, sino como vientres productores de niños destinados a constituírse en hijos de matrimonios que no logran concebir.Una vez que las criaturas fueron entregadas a las familias adoptantes , las instituciones que las recibieron se desentienden de ellas.</span></p>
<p>Antes de comenzar la investigación advertimos que habíamos focalizado un tema significativo y molesto: no logramos financiamiento por parte de la institución que en nuestro país subsidia las investigaciones que considera de interés nacional.Por fin ,debido a la intervención del CENEP(Centro de Estudios de Población) logramos que una ONG de Suecia(SAREC, Swedish Agency for Research Cooperation with Developing Countries) incluyera el tema dentro de su presupuesto.Contamos con dólares 2.500, es decir, la mayoría de la investigación la costeamos nosotras.</p>
<p>El <em></em><strong>objeto de esta investigación</strong> (además de intentar verificar alguna de nuestras conjeturas respecto de los profesionales que intervienen en las prácticas legales de la adopción) fué :</p>
<ol>
<li>conocer algunas características sociodemográficas básicas de las mujeres que entregan a sus hijos en adopción y</li>
<li>conocer las circunstacias en las cuales, de acuerdo con sus respuestas, decidirían entregar al niño<strong><span style="text-decoration: underline;">.</span></strong></li>
</ol>
<p><strong>Cómo trabajamos</p>
<p></strong>Decidimos revisar los expedientes que registraban las entrevistas(a cargo de psicólogas y de trabajadoras sociales) que se realizan con las mujeres que entregarán a sus hijos en adopción, durante la década de 1980 a 1989. Utilizamos 123 expedientes: 53 provenían de la Dirección del Menor y la Familia(Ministerio de Salud y acción Social) , 49 de un Juzgado de Menores de la provincia de Buenos Aires(localidad: San Isidro ) y 20 historias clínicas de la Maternidad del hospital Piñeiro(Municipalidad de Bs. As.)</p>
<p>Las exigencias metodológicas nos condujeron a reducir el tamaño de la muestra después de haber realizado la primera estadistica con la cantidad original de expedientes e historias clinicas; pero tanto la primera con 123 casos, como la segunda estadística tomando sólo 53 casos, evidenciaron la misma tendencia que es la que se expone en este articulo.</p>
<p>A medida que revisábamos los expedientes nos encontrábamos con vacíos significativos en los lugares destinados a las respuestas de estas mujeres ; las profesionales encargadas de realizar la entrevista escribían reiteradamente&#8221;no sabe &#8221; o bien&#8221;no contesta&#8221;, lo cual dejaba incompleta la historia de la entrevistada.Este fué uno de los motivos que,metodológicamente nos condujo a reducir la muestra original. Pero lo que se nos aparecía como sintomático era el desinterés profesional ante los silencios de las madres. Si bien debemos reconocer que tanto psicólogas y trabajadoras sociales están saturadas por el exceso de trabajo y por la falta de tiempo para ocuparse de cada caso, también es verdad que cada una de estas madres llevaba consigo una historia de vida que hubiera merecido otra atención .</p>
<p>Descubrimos una trama que ponía al descubierto un problema social grave y por otra parte un problema significativo dentro de las políticas uiversitarias. En nuestro medio, el instituto de la adopción no tiene suficientemente en cuenta la existencia de una historia previa protagonizada por personas que fueron cercanas y responsables respecto de la criatura entregada. Dicha circunstancia abre un espacio para reflexionar acerca del modo en que estas mujeres son representadas en el imaginario social de los profesionales que las reciben y que inician los trámites de adopción . Reflexión que merece ser extendida hacia la responsabilidad que le compete a los contenidos de la formación universitaria en cuanto desconoce la situación psicosocial de estas mujeres y no busca desactivar los prejuicios y dogmas que en los profesionales impregnan la pertenencia clase social. Innumerables universitarios también forman parte de aquellos que recomiendan el translado de los niños a familias &#8220;mejores&#8221; que la original . Entre las &#8220;mejores&#8221; se aceptan las que provienen de otros países sin tener en cuenta que la Argentina no adhirió a los puntos de los tratados internacionales que defienden la adopción internacional.</p>
<p>De manera que a medida que avanzábamos verificábamos nuestra tesis:estas mujeres sólo interesan como vientres productores de hijos para &#8220;buenas familias&#8221;,criterio compartido por los diversos estamentos de nuestra sociedad.<br />
<strong>¿Quiénes son estas mujeres?</strong></p>
<p><strong>Edades</strong>: entre 12 y 42 años. Más de la mitad era menor de 21 años y las tres cuartas partes no había cumplido 25 años.Es decir,el predominio es de mujeres muy jovenes lo cual nos conduce a preguntarnos si todas ellas realmente querían desprenderse del niño o si lo entregaban debido a presiones familiares. Cuando se trata de una menor de edad la entrega debe hacerla acompañada por un adulto (madre o padre ).</p>
<p><strong>Educación</strong>: El 36% no completó la educación primaria(hay cuatro analfabetas)y otro tanto logró completarlo.De las restantes,la mayoría no completó el ciclo secundario.El grupo más joven, hasta 17 años aparece como el menos instruído.</p>
<p><strong>Origen por nacimiento</strong>: En su mayoría son migrantes debido a la falta de trabajo en sus provincias de origen; una minoría justificó la migración debido al embarazo. La presencia del bebe dificulta enormemente conseguir un trabajo, sobre todo porque son mujeres que intentan ocuparse en servicio doméstico y en esa tarea no se las contrata si tienen hijos con ellas.</p>
<p><strong>Ocupación </strong> <img src='http://www.evagiberti.com/wp-includes/images/smilies/icon_biggrin.gif' alt=':D' class='wp-smiley' /> os tercios de ellas en servicio doméstico ; el resto como empleadas, obreras del sector industrial, costureras o modistas. Relacionando la migración con la instrucción y la ocupación la entrega del hijo es previsible. Inclusive si se la contrata &#8220;por horas&#8221; ya que entonces debe dejar al bebe en una guardería y debe contar con ayuda familiar y vivienda para poder permanecer con él.</p>
<p><strong>Relación con sus familias de origen</strong>:La mayoría fué criada por uno de sus padres</p>
<p>Se desconoce si tienen hermanos, abuelos o tíos.Hubiese sido muy útil saber si ella tuvo algún hermano entregado en adopción.Se ignora el estado civil de su madre :casada, soltera o viuda.Se desconoce si actualmente mantienen contacto con sus padres.Un tercio de la muestra(entre las menores de 17 años) conviven con sus padres.Otro tercio convive con otros familiares(cónyuge/compañero)y el tercio restante con personas que no son sus familiares.</p>
<p>El hecho de que una mujer cuente con familia presupone -erroneamente-que contará con apoyo familiar :veremos en otras respuestas que no sucede de ese modo.El 50% de estas mujeres responden que entregan a sus hijos porque carecen de apoyo familiar.</p>
<p><strong>Estado civil</strong> : Solo el 11% tenían marido o compañero estable(las mayores de 25 años)Pero esta unión no significa deseo o posibilidad de mantener el niño con ellos.El resto de la muestra está compuesto por mujeres solteras.<br />
<strong>¿Quiénes son los niños entregados en adopción?</strong></p>
<p><strong>Otros hijos</strong>: el 57% eran mujeres que ya habían tenido un hijo o más y que se desprendían del último niño y mantenían a los otros consigo.Este es un dato doblemente significativo: por una parte, el adoptivo desconoce que cuenta con una fratría consanguínea, y por otra parte, para los hermanos que se quedan con la madre de origen, el hermanito que un día desaparece de la vida familiar pasa a instituírse como un desaparecido, es decir, se ignora dónde está y qué sucedió con él.Hablamos entonces de duelo suspendido.</p>
<p>Para el 90% de las mujeres estudiadas, es la primera vez que entregan un hijo(aunque ya tengan otros que mantienen con ellas).Para la mitad de ellas se trata del primer hijo que tienen.Respecto del sexo, es proporcional, reprtiéndpse casi por mitades varones y niñas</p>
<p><strong>Edad del niño al ser entregado</strong> : Para el 17% eran bebes recién nacidos y para el 47% tenía un mes de vida.Este dato es importante respecto del imprinting que se produce durante el primer mes de vida:un recién nacido no se asemeja a un bebe de un mes, respecto del amamantamiento y de las experiencias sensoriales y psíquicas. La mayoría de estas mujeres no convivió con el bebe; estos permanecieron en instituciones hasta su entrega en adopción.</p>
<p>Un grupo de mujeres(14 de ellas) mantuvo contacto con el niño durante meses, algunas hasta los 18 meses de vida,lo que modifica sustantivamente las características de la entrega y las reacciones del niño ante dicha separación. Podemos conjeturar que en estos casos,las madres hicieron todo lo que pudieron para no desprenderse de la criatura.<br />
<strong>¿Quién es el varón corresponsable por el embarazo?</p>
<p></strong>Este constituye uno de los puntos más conflictivos de las respuestas. En la mayoría de los casos las mujeres responden que fué un amigo, o conocido, ya sea si se trata de una relación casual o sostenida.En el orden de las respuestas le sigue el compañero , el marido o un desconocido que incluye violación.En la mínima proporción, el novio o un familiar.</p>
<p>Cuando responden que se trató de un desconocido conjeturamos que y tentan proteger al varon imaginando y temiendo una intervención institucional que busque al sujeto intentando que legitime al niño;si la mujer convive con este varón, teme que en caso de producirse ese hecho, el hombre podría abandonarla. Si es adolescente, encubre la violación llevada a cabo por su padre o por el padrastro. La naturalización del incesto es una variable significativa en nuestras culturas campesinas , conurbanas y en las las áreas urbanas( Giberti E y Lamberti S., 1998).</p>
<p>Cuando califican el vínculo con el varón como transitorio también puede ser para disponer ellas de la autoridad para entregar al niño.No obstante este tema abre un interrogante porque estas mujeres al responder de este modo se presentan a si mismas como si habitualmente mantuvieran coyuntural y accidentalmente relaciones sexuales sin pretensión de estabilidad. O sea, que dada la reiteración de estas respuestas entre las mujeres que entregan sus hijos en adopción, habría un significativo porcentaje de mujeres que entablan relaciones sexuales con conocidos, o amigos.Esta respuesta no es creíble y parece una estrategia proteccional hacia el varón.No obstante el valor de esta respuesta reside en que preanuncia un argumento mayor para justificar la entrega del bebe, tal como se advierte en el item en el que se le pregunta ¿Cuál es el motivo de la entrega?</p>
<p>Ante la cual, la mitad de ellas responde: &#8220;Abandono del compañero&#8221;, cuando anteriormente había respondido que no había tal compañero sino un amigo o conocido.<br />
<strong>¿Por qué deciden entregar al niño?</strong></p>
<p><strong>Motivos</strong>: La falta de apoyo familiar constituye el ítem más representativo,sin aclarar a qué se refieren.Pero tanto esta respuesta como la anterior:&#8221;Abandono del compañero&#8221; sugieren que, en caso de haber contado con apoyo familiar o con un compañero, no entregarían al niño.De este modo la responsabilidad recae sobre terceros.</p>
<p>Otro motivo que aparece con cierta frecuencia es &#8220;sentirse incapaz de criar al niño&#8221;, y también, aunque escasamente, rechazo hacia el bebe.Respecto del rechazo, se encontró que lo referían mujeres con marido o compañero,lo que nos autoriza a conjeturar violación conyugal.</p>
<p>La decisión de entregar a la criatura que implica desprenderse de ella deja al descubierto el mito que se refiere al institnto materno</p>
<p>El estereotipo que asocia útero con función materna, entendida como un valor de necesaria aparición en la mujer, es producto de un deslizamiento que se produce desde una región ontológica, la biología, hacia otra región ontológica, la axiología, que incluye los valores de dicha función (Giberti ,1980 , Giberti y otros, y Giberti E., 1996 ) No se trata de dudar acerca del <em>amor</em> materno, pero sí del intento de universalizarlo caracterizándolo como <em>instinto.</em></p>
<p>E .Badinter (Badinter, 1981) escribe: &#8220;Al final del siglo XVIII, por razones económicas muy prosaicas, se coloca el mito del amor materno en primer plano&#8221;. Efectivamente, en 1870, el canciller Brochard vuelve los ojos hacia Prusia y, conciente de la disminución de la natalidad, ruega a las madres que cumplan con su deber como francesas, reproduciéndose y cuidando de la supervivencia de sus hijos.</p>
<p>La propuesta resultó exitosa para la burguesía y el patriarcado a partir de ese siglo: teólogos, sacerdotes, médicos y otros especialistas insistieron en lo insustituible de dicho amor, que, de modo natural, instintivo, debía sentir toda mujer. La historia de la civilización desmiente la existencia de un instinto materno, considerado como algo ineludible, filogenéticamente instalado. En determinadas oportunidades, la mujer pone en juego pulsiones de autoconservación, puesto que quedarse con el niño sobrepasaría sus posibilidades de subsistencia En otro ensayo (Giberti ,1987)advertimos acerca de lo que denominamos<strong>abandono forzado,</strong> considerando la imposibilidad económica por parte de la madre, quien no dispone de dinero para mantener al niño. O sea,desde la mujer, mantener al niño consigo, funciona como no-necesariedad, aunque sí pueda serlo para el niño.Se exceptúan las situaciones en la cuales la mujer,que desea resguardar al bebe con ella, se ve compelida a entregarlo por diversas razones, algunas de las cuales se enuncian en esta investigación.<br />
<strong>Algunas consideraciones finales</p>
<p></strong>Si bien la muestra con la que trabajamos no es representativa,marca una tendencia que podríamos encontrar en otras zonas de nuestro país y en América latina</p>
<p>La lectura de los datos de esta investigación nos permite hablar de la violencia invisible que se encuentra en la génesis de los procesos que conducen a la entrega de niños en adopción. En primer término, los sectores profesionales y los futuros adoptantes parten de la idea de su supuesta superioridad cultural respecto del origen del niño; esta apreciación implica <span style="text-decoration: underline;">violencia invisible(Bordieu, 1983) </span>.Las mujeres que entregan,por su parte, no la reconocen como tal, por haber naturalizado el trato que reciben.Ya sea por parte del varón que no coadyuvó en el cuidado para evitar el embarazo, asi como su posterior alejamiento de la mujer grávida,como por parte de la familia que no dispuso de medios para sostenere otro niño en ese grupo familiar, asi como la ausencia de políticas nacionales destinadas a preservar los derechos reproductivos que permitan disponer de la propia sexualidad sin arriesgar un embarazo no deseado. Y además,políticas estatales que protejan a la madre soltera cuando éste desea mantener consigo al bebe. Es preciso dotar de consistencia a estos hechos, nombrándolos y clasificándolos, incorporándolos en un orden simbólico que evidencie el lugar de la víctima y la eficacia del desamparo psicológico y social.</p>
<p>Las politicas en favor de la adopción, necesarias y eficaces en la producción de seguridad para niños carentes de ella, insisten en el &#8220;superior interés del niño&#8221; al que consideran única víctima de la separación original, sin advertir la mujer del cual es hijo también es una víctima.</p>
<p>Es cierto que encontramos mayoritariamente mujeres que pertenecen al sector de ingresos bajos o con sus necesidades básicas insatisfechas , pero esa dimensión se cruza con variables como la extremada juventud, la calidad de migrantes y, fundamentalmente, su condición de mujeres.</p>
<p>Estas variables no pueden entenderse como coyunturales ni obvias, constituyen un reflejo patente de las condiciones de vida en el subcontinente latinoamericano formando parte de un momento histórico caracterizado por la exclusión social de vastos sectores de la población, en particular mujeres y niños.</p>
<p>Entre las jóvenes , la razón más mencionada para la entrega resultó la falta de apoyo familiar ; sin embargo- como lo señalamos en el capítulo correspondiente &#8211; tuvimos dudas acerca de qué debíamos entender por falta de apoyo y, al mismo tiempo, conjeturamos que la decisión de entregar significaba una ruptura del modelo familiar que mantiene a las criaturas en ese ámbito.</p>
<p>El grupo más numeroso estuvo formado por madres que ya tenían un hijo o más y se desprendían de un único niño, el último , al que no podían mantener; pero también hubo quienes entregaron reiteradamente las criaturas que gestaron. Algunas lo hicieron apenas paridas, otras convivieron largamente con los niños.</p>
<p>Lo que las empareja no es alguna condición de ellas como mujeres, sino la existencia del niño y su entrega. El niño actúa como mediador entre lo que siendo comun a las mujeres, su capacidad reproductiva, en estas historias deja de serlo porque algunas fueron violadas, otras desearon el embarazo y otras no entendieron qué les pasaba.</p>
<p>Nuestra experiencia nos permite hipotetizar que la decisión de la entrega significa una ruptura con el modelo cultural que sostiene a las criaturas dentro del grupo familiar, en tanto portadoras de una sangre que las integra a un linaje común ; modelo al cual suponemos que pertenecen las mujeres encuestadas y sus familias.</p>
<p>La investigacion evidenció la existencia de culturas en clave de pobreza , cuyas pautas difieren de las que se evalúan y proponen como normales y recomendables. De éstas provienen las pérdidas , las violencias , las anestesias afectivas y los sufrimientos que impregnaron la realidad inapelable de las mujeres que no desearon concebir a esa criatura de la que habrán de separarse. No se ha estudiado,pero se supone que sienten gratitud hacia quienes les permiten deshacerse de una criatura por lo general no desead; seguramente de ese modo les ocurre a muchas de ellas¿ A todas? Creemos que no.</p>
<p>Las mujeres que entregan a sus hijos, ignoradas por las estadísticas, desatendidas por los organismos públicos, muchas veces temidas por los adoptantes, denigradas por cierta moral (que las excluiría de la ética kantiana), incomprendidas por numerosos profesionales, esquilmadas por ciertas almas caritativas , han hecho su aparición en escena.<br />
<strong>Bibliografía</strong></p>
<ul>
<li>BADINTER, E. 1981, ¿Existe el amor materno? Buenos Aires, Paidos</li>
<li>BORDIEU, P. 1983, Campo del poder. Buenos Aires, Folios.</li>
<li>GIBERTI, E. 1980, Maternidad e ideología obstétrica. Ficha ofset Nº 71 del Centro de Estudios de la Mujer. Buenos Aires; editada en Temario Psicopatológico Año VII, Nº8, 1982, Buenos Aires.</li>
<li>GIBERTI, E. 1987, Abandono y maternidad. Buenos Aires. Conferencia dictada en el servicio de Neonatología de la Maternidad Sardá. Inéedito</li>
<li>GIBERTI E. 1996, El lado oscuro de la maternidad, en Actualidad Psicológica; diciembre</li>
<li>GIBERTI E. 1996, Niñas -madres ,una expresión perversa, en Revista Sociedades y Políticas; Fundación Pibes Unidos .</li>
<li>GIBERTI E. 1996, Desvalimiento y exclusión: la adopción y el tráfico con niños como paradigma; texto de la participación en panel sobre Exclusión Social y Desvalimiento; Universidad deBar Ilan</li>
<li>GIBERTI E, y LAMBERTI S 1998, Incesto paterno-filial; Ed Universidad.BsAs.</li>
</ul>
<p></span></p>
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		<title>Tardanzas, suspensos y esperas en adopción</title>
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		<pubDate>Thu, 06 May 2010 14:30:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>diego</dc:creator>
				<category><![CDATA[Adopción]]></category>

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		<description><![CDATA[Revista Derecho de Familia, Ed. Abeledo Perrot, marzo-abril 1999 &#8220;Lo indecidible no es meramente la oscilación o la tensión entre dos decisiones; es la experiencia de aquello que, aunque heterogéneo, ajeno al orden de lo calculable y de la regla, aún está obligado(&#8230;) a someterse a la decisión imposible, al mismo tiempo que toma en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Revista Derecho de Familia, Ed. Abeledo Perrot, marzo-abril 1999<br />
<span id="more-2040"></span></p>
<p><em>&#8220;Lo indecidible no es meramente la oscilación o la tensión entre dos decisiones; es la experiencia de aquello que, aunque heterogéneo, ajeno al orden de lo calculable y de la regla, aún está obligado(&#8230;) a someterse a la decisión imposible, al mismo tiempo que toma en cuenta las leyes y las reglas&#8221; J.Derrida.</em><br />
<strong>Los hechos</p>
<p></strong>La práctica que describiré en este artículo cuenta con su propia historia transcurrida durante décadas; pero era posible suponer que una nueva legislación facilitaría la puesta en acto de un ordenamiento jurídico de la adopción , que evitaría o disminuiría dicha práctica. Sin embargo,no ocurre asi y la experiencia clínica me demuestra(*) el incremento de esta modalidad ,implementada por los futuros adoptantes, que los conduce a tomar contacto con profesionales que actúan en diversas provincias para que actúen como intermediarios de futuras entregas de criaturas en adopción. Los abogados y los trabajadores sociales son los profesionales a los que se recurre con mayor frecuencia ya que cuentan con datos provistos por la comunidad.</p>
<p>Dicho contacto se logra mediante la intervención de alguna institución que se ocupa de preparar&#8221;las carpetas&#8221; y cuyos profesionales, se dedican a &#8220;conseguir&#8221; niños en disponibilidad, relacionándose con abogados de diversas provincias(Giberti 1996) , o bien gracias a las recomendaciones de otros padres que adoptaron siguiendo esta modalidad y que asesoran a quienes no tienen experiencia, recomendándoles a los profesionales con los que ellos tramitaron el encuentro con la criatura.</p>
<p>La mecánica se desarrolla del siguiente modo : una vez que la pareja se hubo conectado con la abogada que se ocupará de los trámites, ésta les informa &#8220;para cuando se espera un parto&#8221;, de acuerdo con los datos de los que dispone. A partir de ese momento, una vez que han sido contratados sus servicios profesionales, se aguarda el nacimiento del bebe.</p>
<p>En las vísperas del parto la profesional advierte por teléfono a la pareja para que preparen su viaje a provincia; mientras tanto la carpeta con sus antecedentes fué presentada en el juzgado correspondiente.</p>
<p>Inmediatamente después de nacida la criatura, tanto los futuros adoptantes, cuanto la madre de origen y la abogada se presentan en el juzgado para que se lleve a cabo la entrega del bebe con fines de guarda.En ese momento la madre de origen declara su voluntad de entregar la criatura a la pareja que la acompaña, ante lo cual, el juez- que habitualmente tiene en su escritorio dos o tres carpetas que provienen de Capital Federal y que esperan turno para que les sea entregado un bebe- privilegia a la pareja&#8221;elegida&#8221;por la madre y procede a legalizar la entrega.Este trámite puede concretarse en seis o siete meses y aún antes.</p>
<p>Si el juez decidiese que ese bebe fuera entregado a otra pareja, siguiendo el orden de presentación, la madre de origen podría negarse a entregar al niño, aduciendo que en ese momento se arrepintió y que pensándolo bien, ensayará criarlo; con lo cual el juzgado perdería la disponbilidad del bebe.</p>
<p>La madre de origen está comprometida con la pareja que le aportó la profesional y sabe que es a ellos a quienes deberá entregarle la criatura; este compromiso, de acuerdo con mi experiencia no implica tráfico del niño si por tráfico entendemos canjear a la criatura por miles de dólares que se entregan a los intermediarios .</p>
<p>En la mecánica que describo no sucede de este modo:los aportes económicos que la madre de origen podría recibir no exceden de alguna ropa para otros hijos de ella, o bien chapas para el techo de su vivienda-rancho, o equivalentes. La pareja adoptante puede haberse hecho cargo del costo de las ecografías, o de los análisis bioquímicos de la gestante durante el embarazo o de algún comestible para que ella consumiera en el hospital.</p>
<p>Con otras características, pero semejante en su dinámica, encontramos otro modelo que, de acuerdo con la información de algunos jueces, se produce en la provincia de Buenos Aires (seguramente también en otras).</p>
<p>Decidida a entregar al bebe, la madre de origen toma contacto con una abogada o abogado que la conecta con sus clientes. Entonces se produce la entrega del niño a esa pareja sin que exista mediación jurídica alguna. Seis o siete meses después, la madre de origen se hace presente en el juzgado , junto con la pareja que crió al niño durante ese tiempo y con el abogado y expresa su decisión de que ese niño quede a cargo de la pareja a quien ella lo entregó recién nacido.</p>
<p>El juez tiene como alternativas: 1) negarse a acatar el deseo de la madre de origen y entregar un bebe de siete u ocho meses a otra pareja, respetando el turno de las carpetas entregadas y en espera, o 2) aceptar la decisión de la madre.</p>
<p>El magistrado se encuentra ante un hecho consumado el cual, por una parte puede conducirlo a separar a un bebe de esa edad de aquellos que lo criaron &#8211; contará entonces con todas las recomendaciones psicológicas en contrario- o bien hacer lugar al pedido de la madre. Este pedido encierra una trampa : esa pareja no fué elegida por ella , puesto que no la conocía, sino que la abogada seleccionó a los clientes que deseaban adoptar.</p>
<p>Con algunas variantes , según sea la región o las características de los juzgados, y según funcione el circuito que conecta a los futuros adoptantes y las mujeres que entregan a sus hijos con los abogados de la zona, la práctica se repite con significativa frecuencia y &#8211; de acuerdo con mi experiencia &#8211; abarca varias provincias.</p>
<p>Mi pretensión en este artículo reside en aportar nuevos elementos desde la perspectiva de la posiciones subjetivas que están en juego</p>
<p><strong>Ansiedad y reconocimiento</p>
<p></strong>La ansiedad y la impaciencia de los futuros adoptantes les impide esperar el tiempo que , de acuerdo con la información proveniente de las instituciones oficiales, deberán sobrellevar antes que se les entregue una criatura: ese período podría llegar a los tres años de espera.</p>
<p>Ante esa alternativa, quienes ya han soportado otra índole de padecimientos, producto de las técnicas y ensayos para lograr la concepción de un hijo, o como efecto de la tensión que produce la decisión de adoptar cuando uno de los miembros de la pareja es fértil y renuncia a dicha fertilidad debido a la esterilidad del o la compañero/a, o por otras razones que comprometen el equilibrio emocional de cada uno de los miembros de la pareja, recurren a una práctica que, sin ser ilegal, es más veloz que la que se logra mediante los procedimientos habituales.</p>
<p>…………………</p>
<p>En paralelo con los deseos de adoptar encontramos el anhelo y la nostalgia por el hijo que pudieron concebir; ambas involucran dolor (contenido en algia), y este dolor aviva el deseo y se persiste en marcar la urgencia sintiéndose heridos. El anhelo da por supuesta la vivencia y añoranza del hijo que en realidad no se tuvo, es la nostalgia de lo no-habido(Giberti 1981-1998).</p>
<p>Entonces, la tardanza en entregarles un niño, que puede resultar de la &#8220;carencia de niños disponibles para ser dados en adopción&#8221;, y de los trámites y procesos jurídicos , actúan-para los futuros adoptantes- como una ausencia de <span style="text-decoration: underline;">reconocimiento </span>de la ansiedad, del dolor, de la expectativa que resulta de la falta que ellos padecen.</p>
<p>El reconocimiento del otro y de si mismo, asi como el hecho de saberse reconocido por otros forma parte de las funciones del Superyo, según la teoría freudiana. Un aspecto de ese Superyo, al advertir el deficit de reconocimiento al cual aspira, se va tornando progresivamente inamistoso, hipercritico y hostil; en ese caso hipercritico hacia la justicia.</p>
<p>……………………</p>
<p>Dentro de este marco surgen la impaciencia y en grado extremo la desesperación, ligadas con el sentimiento de inferioridad que puede resultarles devastador.Lo que conocemos como deficit de autoestima, socialmente avalado debido al juicio descalificante que los adoptantes suelen encontrar en razón de su imposibilidad de concebir.</p>
<p>El lugar psíquico de esa falta(imposibilidad de concebir, ausencia de hijo gestado por los miembros de la pareja) mantiene su eficacia traumatizante, al no lograr que se les entregue una criatura en un tiempo más breve, e incorpora la vivencia de que sus derechos sociales son vulnerados y produce significantes hostiles hacia la justicia;para los adoptantes evidencia la ausencia de <span style="text-decoration: underline;">reconocimiento </span>de dicha falta por parte de los procedimientos legales .</p>
<p>……………………..</p>
<p>La espera que protagonizan los futuros adoptantes ,que paulatinamente se convierte en la evaluación de la tardanza que se impone de hecho, interfiere en la construcción de la representación hijo-adoptivo como un objeto externo al que se accede merced al esfuerzo de sustitución del hijo-biológico (inicialado por el deseo de los miembros de la pareja) por la cría que otros produjeron; esfuerzo que es preciso realizar para garantizar la identidad de padres. Es decir, la tardanza pasa a formar parte constituyente de la parentalidad, al incorporar sentimientos de desvalorización provenientes del trato juridico-social , que se enlaza con la infertilidad o esterilidad, que está en el origen de dicho sentimientos.</p>
<p>………………..</p>
<p>.El énfasis en el <span style="text-decoration: underline;">reconocimiento</span> del estado de ánimo de los futuros adoptantes deriva de la tesis de Taylor(1993) acerca de la construcción de la identidad:&#8221;Si debo realizar mi modo de ser original, y no ajustarme a un patron ya definido por todos, entonces mi identidad debe ser motivo de investigación.Se hace obligatorio inventarla y si hay alguien que debe tener un papel inalienable en esto debo ser yo mismo.&#8221;</p>
<p>……………………….</p>
<p>Este planteo es particularmente interesante porque permite contrastar dos procedimientos divergentes: por una parte algunos juzgados y aun el Consejo del Menor y la Familia afirman que los futuros adoptantes deberán esperar entre dos y tres años dado que no hay disponibilidad de niños para ser entregados en adopción. O sea, la respuesta corresponde a la realidad que estas instituciones manejan,más allá del<span style="text-decoration: underline;">reconocimiento</span> de la ansiedad de los futuros adoptantes, como aspecto anticipado de su identidad futura.</p>
<p>Pero, en determinadas provincias, ante la presentación de esos mismos postulantes acompañados por la mujer que entregará al niño y el abogado interviniente, el juzgado resuelve la situación que ocupó-pcuando mucho- seis o siete meses de espera . O sea, la aceptación de la presentación por parte del juzgado responde a la legalidad del procedimiento y no al <span style="text-decoration: underline;">reconocimiento</span> de las ansiedades parentales, pero dichas ansiedades y deseos son los que promovieron la búsqueda-y el encuentro-del niño en esa área de provincia………………..</p>
<p>Es decir, que la inclusión de la variable <span style="text-decoration: underline;">reconocimiento</span> impregna la identidad de los adoptantes con una característica propia: quienes adoptan siguiendo esta práctica lograron un reconocimiento jurídico y social diferente del que obtienen los adoptantes que reciben al bebe después de tres años de espera.</p>
<p><strong>Transmisión de negatividades</p>
<p>……………………</p>
<p></strong>La historización de las experiencias cotidianas que forma parte de la construcción de las subjetividades de todo ser humano, introduce una experiencia socio-juridica negativa en la creación de la dimensión simbólica de esta familia en ciernes.Esa experiencia negativa que se sintetiza en la tardanza se incluye en los vínculos que los adoptantes establecerán con la institución que representa a la ley, y se les impone como un trabajo psíquico extra.</p>
<p>…………………….</p>
<p>La tardanza opera en la transmisión de negatividades desde los canones juridicos a los adoptantes ya que se crea una marca producto de la espera regulada por la ley y que se adhierel a la marca que se instituye debido a la imposibilidad de concebir.</p>
<p>………………………….</p>
<p>René Kaës(1998)(**) distingue entre la posición personal del sujeto, (en el modelo que describo se trataría de cada uno de los padres futuros adoptantes y posteriormente el hijo adoptivo) y la organización del grupo familiar. Ambos ejes se articulan y se diferencian, por ejemplo, en la posición singular de cada futuro adoptante, cuando asume su conflicto (su posibilidad o imposiblidad de reproducirse) y se relacióna con sus propios progenitores que fueron capaces de concebirlo: al no poder hacer lo mismo que ellos, el o la futura adoptante se tornan responsables por la interrupción de la cadena generacional que reproduce las afiliaciones representadas por un apellido,por ejemplo, o por una consanguinidad(organización del grupo familiar).En el anudamiento de estos dos ejes se complejiza la evolución del narcisismo personal y su relación con el Superyo y con la formación de los ideales de cada sujeto.</p>
<p>………………..</p>
<p>A raíz de este planteo que desarrollo en otro texto(Giberti 1981-1998) seleccioné los aportes de Kaës cuando este autor introduce la expresión <em>en souffrance </em>para significar una situación &#8220;en espera&#8221;o &#8220;en suspenso&#8221;, al mismo tiempo que mantiene su significado de sufrimiento, cuando se refiere a la presencia del inconciente en todo vínculo intersubjetivo,(entre los futuros adoptantes y sus padres y entre los futuros adoptantes entre si )de modo tal que dicha presencia del inconciente &#8220;se inscribe y se dice muchas veces, en muchos registros y en muchos lenguajes&#8221;.</p>
<p>………………….</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Entonces estoy autorizada a conjeturar y aún a adjudicar un valor patognomónico a los efectos de <strong>la tardanza</strong> en el logro de una adopción,y a <strong>la espera </strong>de la aparición de una criatura en condiciones de adoptabilidad, en tanto y cuanto quienes serán sus padres adoptantes arrastran consigo un estado previo <em>en souffrance</em> según su doble acepción de espera y sufrimiento. </span>Pero que admite, como excepción, a quienes son <span style="text-decoration: underline;">reconocidos </span>por la ley debido a la implementación de la práctica que describo, sin necesidad de pasar por el trance de una larga espera</p>
<p>Es posible añadir que el suspenso acerca del desarrollo psiquico de la criatura adoptada suele mantenerse durante años,reforzando la idea de una herencia&#8221;negativa&#8221; proveniente del origen desconocido del niño; y a lo cual podríamos sumar la espera prejuiciosa de innumerables maestras que , desinformada apuestan a la que suponen inevitable aparición de &#8220;problemas de aprendizaje&#8221; en sus alumnos hijos adoptivos . O sea, el suspenso y la espera que está en el origen del hijo adoptivo, se potencian mediante los suspensos y las esperas de diversa índole que acompañan a sus padres,y además se transmite social y culturalmente al ámbito escolar; de este modo se crea un paradigma de transmisión intergeneracional social-cultural mediante el refuerzo de los prejuicios alrededor del rendimiento intelectual del hijo adoptivo. El eje de esta transmisión se recorta en la espera de la aparición de algun tipo de problema en los alumnos que son hijos adoptivos.</p>
<p>Tanto los padres adoptantes mientas aguardan la aparición del hijo, cuanto otros referentes, en este caso sociales, como las maestras que esperan determinadas alteraciones en el niño, cuanto los abuelos que mantienen el suspenso acerca de&#8221;cómo resultará&#8221; ese niño que no transporta los genes de la familia, los protagonistas de la adopción aparecen enlazados,ligados y anudados a la espera y su correlativo la tadanza, y el suspenso.</p>
<p></span></p>
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		<title>El nombre de la madre de origen</title>
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		<pubDate>Thu, 06 May 2010 14:29:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>diego</dc:creator>
				<category><![CDATA[Adopción]]></category>

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		<description><![CDATA[Publicado en &#8220;Actualidad Psicológica&#8221;, abril 2006 Por Eva Giberti. &#8220;Fui un niño huérfano.No sé si mi madre me parió para un casado,para un soltero o para un viudo.No sé quién es mi padre.Eso lo sabe ella, que ya murió y ahora es alma.&#8221; Gregorio Condori Mamani, en HIJOS DE LA PRIMAVERA (Vida y palabra de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Publicado en &#8220;Actualidad Psicológica&#8221;, abril 2006<br />
Por Eva Giberti.<br />
<span id="more-2038"></span></p>
<p align="right"><em>&#8220;Fui un niño huérfano.No sé si mi madre me parió para un casado,para un soltero o para un viudo.No sé quién es mi padre.Eso lo sabe ella, que ya murió y ahora es alma.&#8221;</em><br />
Gregorio Condori Mamani, en HIJOS DE LA PRIMAVERA (Vida y palabra de los indios de América).F:C.E,México</p>
<p><strong>I) Del nombre, II)Aproximarse a ellas , III) la madre omitida, o instituída como sujeto jurídico o &#8220;qué quiere&#8221; ella. IV ) Margueritte/Aimée, V) la madre biológica</strong></p>
<p><strong>I)	Del nombre</strong></p>
<p>La llaman madre biológica, también madre de sangre , madre natural o mamá de la panza;actualmente algunas profesionales profesionales las mencionan eufemísticamente como &#8220;mujeres en conflicto con su maternidad&#8221; .</p>
<p>Esta expresión se postula como una petición de principio(afirmar aquello que se quiere demostrar), puesto que en ella &#8220;la maternidad&#8221; se entiende como algo naturalmente dado; luego aquella mujer que no mantiene a su hijo consigo seria aquella que se encuentra &#8220;en conflicto con su maternidad&#8221;. La abogada Marisa Herrera( 2005) al aplicarla advierte la dificultad que la expresión implica y aclara por qué recurre a la palabra madre-como sinónimo de familia de origen- si bien en otras oportunidades se ha referido progenitores, padres o familia de origen.Cabe mencionar su texto ya que es inusual que se dedique atención al uso del lenguaje cuando se analizan las variables y nomenclaturas de uso frecuente en el ámbito de la adopción .Lo advertimos cuando -contra toda aplicación ética de los vocablos -la Ley habla de &#8220;realidad biológica&#8221;para referirse a los progenitores, o se recurre a la expresión &#8220;niños dados&#8221; en adopción; o &#8220;entregados&#8221;.Expresiones en las que quienes nos ocupamos de estos temas hemos trastabillado en ocasiones debido a la colonización intelectual que sobrellevamos,proveniente de la universidad en la cual aprendimos no sólo a utilizar dicho lenguaje, sino carecimos de alerta para revisarlo.Pero la advertencia se instaló entre nosotros hace tiempo, de alli que estimo pertinente recurrir al juicio crítico</p>
<p>&#8220;Mujeres en conflicto con su maternidad&#8221;resultaria de que esa mujer se opondría a la que sería &#8220;su maternidad&#8221; como función o actividad natural, y por extensión, inapelable; de manera tal que no acatar la convivencia y manutención del niño la encuadraría en el ámbito del conflicto.Es notoria su asociación con la idea de &#8220;instinto materno&#8221;</p>
<p>Este modelo es paradigmático del rechazo y temor que surgen al enfrentarse con la mujer que le dice No a la permanencia consigo de la criatura que ha parido.Y adhiere a un lenguaje capcioso para eludir la que registra como imagen brutal de un imaginario deber/ser maternante violentado por estas madres.</p>
<p>Es una expresión que además, elude la etimologia, ya que maternidad, lo mismo que materna y maternar son palabras derivadas de maternus asociada con matrimonio y matrimonial, o sea, ser madre afirmada en lo legal.</p>
<p>……………………….</p>
<p>También la mentan formando parte de ese universo descripto como &#8220;esas chinitas que paren hijos como si fueran conejos y después los regalan&#8221; y en oportunidades &#8220;esas mujeres que carecen de instinto maternal&#8221;.Frase asociadas a la creencia acerca de &#8220;abandono del niño&#8221;, cuando en realidad no existe tal abandono sino depositación de la criatura en manos de instituciones estatales destinadas a protegerlo (Giberti, E. 2003).Que exista un trauma debido a la separación del ámbito corporal conocido, corresponde a otra lectura de la situación desde la Observación de bebes. No es lo mismo la vivencia del bebe que el abandono que los juristas describen refiréndoe a la que,sin soslayar la crítica, consideran madre abandonante.</p>
<p>Niño abandonado es un concepto imprescindible para demostrar la maldad de algunas mujeres, descontando las negligencias, infanticidios y puesta en riesgo-perligro para el niño que algunas madres pueden ejercer.Pero la ley no se refiere a ellas específicamente sino a toda las que buscan ayuda para defender el futuro del hijo, dejándolo al cuidado de terceros.Madre abandonante-que deriva de la construcción &#8220;niño en estado de abandono&#8221; es una de las múltiples producciones androcéntricas de la Ley y del Derecho.La exposición in extenso de este tema puede consutarse en la bibliografia.</p>
<p>A los ahora adoptivos que de ellas provinieron se les explica que es la &#8220;señora que los tuvo en la panza&#8221;, a veces :&#8221; es la señora que te abandonó&#8221; , o &#8220;que te dio&#8221;</p>
<p>Y no falta quien les aclare:&#8221;Es tu otra mamá&#8221;.</p>
<p>Un avance pretendidamente respetuoso las nombra como &#8220;las mujeres que concibieron al niño&#8221;, o bien :&#8221;esas pobres mujeres&#8221;.En aquellas instituciones que las acogen para que ellas dejen a su cuidado a sus hios y que funciona en paralelo con la selección de futuros adoptantes (que también realizan esas instituciones) las llaman &#8220;las chicas&#8221;. Combinan el interés de ella y el de quienes buscan conectarse con el producto de esos vientres fecundos ; y esperan recibirlas anualmente para incrementar su capital dadivoso de niñ@s destinad@s a las &#8220;buenas familias&#8221;-tan distintas de aquellas de las que provienen estas mujeres- es decir, derivar esa cría a &#8220;gente como uno.&#8221; Promoviendo las que se denominan obras de bien.</p>
<p>……………………….</p>
<p>……………………….</p>
<p><strong>II) la madre omitida, o instituída como sujeto jurídico o &#8220;qué quiere&#8221; ella.</strong></p>
<p>En los historiales (&#8220;carpetas&#8221;)que las instituciones privadas construyen para recibir a los candidatos a adoptar, la presencia de estas mujeres evidencia su ausencia como madres de origen.(Esta afirmación depende mi sistemática lectura de los contenidos de tales carpetas, por razones profesionales). Esta omisión se registra claramente en las entrevistas que realizan a los pretensos adoptantes .Constituye un significativo silencio alrededor de estas madres, destinado a no incomodar a los clientes de las agencias (en nuestro paÍs erróneamente denominadas y acreditadas como ONG. Las ONG diferenciándose de las agencias, no cobran por sus servicios.Entre nosotros, la múltiple información proveniente de sus consultantes testimonia cuáles son los honorarios por la realización de las denominadas &#8220;carpetas&#8221;, asi como por los talleres que se destinados a orientación de los pretensos adoptantes y por las psicoterapias que el algunos casos se realizan con profesionales de la misma agencia.El procedimiento corresponde a la libertad de trabajo . Pero no tiene que ver con las ONG ni con la afirmación que las rotula como instituciones sin fines de lucro) .</p>
<p>Queda a cargo de las criaturas adoptadas y de quienes los adoptan la invención de respuestas nominales acerca de sus madres de origen. Es sabido que no se trata de lo que se le responde al niño sino de sus fantasías. Pero esta respuesta que interesa cuando se psicoanaliza a un niño o a un adulto adoptivo, lateraliza otra área: ¿qué idea tienen acerca de ella los adoptantes y quienes los atienden en su búsqueda? Porque la calificación con la que se la evalúe no es ingenua y forma parte de los imaginarios que con mayor o menor énfasis acuden al avance de la discriminación .</p>
<p>…………………………….</p>
<p>Esa madre &#8220;para quien&#8221; se legisla ¿ha dejado en claro &#8220;qué quiere&#8221;?Existe su querer desplazarse del ejercicio de su patria potestad y ceder al niño a quienes(los pretensos adoptantes) no han logrado coincidir en su nominación ;en tanto ella se asienta en su ser sujeto jurídico esperando existir como la mujer que ella es, cuando pueda nombrársela en tanto persona.Pero previamente ella se encuentra definida como biológica.</p>
<p>Esa biológica¿es la que se desprende del ejercio de la patria potestad, o del hijo?De acuerdo con lo que se escribe en los textos jurídicos, ella &#8220;entrega&#8221; al niño.También lo dicen de ese modo otros especialistas.O sea, de facto,es asi.</p>
<p>………………………….</p>
<p>Si bien dicha nominación está prefigurada por el antecedente &#8220;madre&#8221; ,la multiplicidad de sentidos que tienden a describirla y evaluarla( &#8220;la de la panza&#8221;, o &#8220;en conflicto con su maternidad&#8221; y otras) define otro modo de ser madre que excluye el nomenclador vivencial del amor por el hijo que caracterizan a las madres de la cotidianidad considerada normal.</p>
<p>……………………….</p>
<p>El argumento, psicoanalíticamente válido, que centra a estas madres en el ámbito de la fantasia,queda desalojado cuando no se procede desde perspectivas psicoanaliticas, cuando es preciso operar institucionalmente hablando con jueces y asesores, leyendo expedientes,concurriendo a audiencias y redactando informes para que sean leídos por diversos profesionales. Persistir ,privilegiándola, en una interpretación/lectura psicoanalítica de los hechos con los que tratamos-alejados del consultorio-desemboca en la corrupción simplificante de un problema político y socioeconómico , que además y fundamentalmente interpela a las relacione entre los géneros( hombres/mujeres) .Se trata- por lo que podemos inferir de nuestos encuentros con ellas- de una mujer que engendró sin desear hacerlo. Por lo general-con los riesgos metodológicos que tal generalización significa- porque no sabían cómo &#8220;cuidarse&#8221;. Lo cual,más allá de la prepotencia masculina que tales engendramientos implican, subraya el desvalimiento del género mujer en los sectores populares-no necesariamente- y denuncia las fallas de las políticas acerca de derechos sexuales y reproductivos. Todas las mujeres deben disponer de información, educación y recursos para disfrutar de sus cuerpos y de sus sexualidades sin depender de las imposiciones coitales proveniente del varón.</p>
<p>Al mismo tiempo, las características de la vinculación de esa mujer con su compañero (ocasional y/o permanente)pone de manifiesto un dato de la realidad:</p>
<p>la partenogénesis parece regular la entrega de la criatura ya que sólo ex cepcionalmente se encuentra referencia al coautor del engendramiento (Giberti, E.,Chavanneau de Gore,S.,Taborda B. 1997).</p>
<p>…………………………………</p>
<p>……………………………………….</p>
<p><strong>III )Con psicoanálisis ahora: Margueritte/Aimée</strong></p>
<p>Es Jean Allouch quien ,al retomar el concepto lacaniano-inspirado en Freud- que sostiene &#8220;no hay relación sexual&#8221; estudiando el análisis de Margueritte sostiene:&#8221;En el ser parlante la sexualidad tiene que ver con la imposibilidad de borrar un rastro que no existe&#8221; como el proverbio árabe lo había anticipado:&#8221;"Tres cosas hay que no dejan huella: el pájaro en el cielo, el pez en el mar y el hombre en la mujer&#8221; Y añade: &#8220;El concebir al hijo como rastro de la relación sexual puede llegar hasta el desconocimiento sistemático de la inexistencia de la relación sexual.&#8221;Para Margueritte ,el acto sexual seria una relación y exactamente en el &#8220;point d´acte de matar-borrar al hijo rastro de la relación sexual&#8221;.</p>
<p>……………………………..</p>
<p>Será el sintagma,&#8221;la declaración de sexo&#8221;, que Lacan denomine &#8220;la confesión del sujeto que se atribuye un sexo&#8221;,es decir,la subjetivación del sexo que no pertenece al orden de lo confesable, sino al orden simbólico de lo inconfesable.Allouch complejiza su texto cuando reflexiona al comparar la sexualidad de las mujeres con la existencia de la madre. De alli que ante su hijo no le resta sino reconocer su acto sexual</p>
<p>……………………………….</p>
<p>¿Será un pasaje al acto? Si lo admitiésemos,se trataría de un pasaje al acto advertido en la cual la sujeto/madre queda alertada por si misma acerca de su decisión;y en el pasaje de lo que en el acto sucede, el Otro está barrado, encogido en su saber acerca de esa criatura que le ajeniza el saber,ya se trate de quienes tramitan técnicamente la adopción o,desde otra vertiente,los guardadores y luego adoptantes.El tema exige un desarrollo que desbordaría el espacio razonable para esta edición.</p>
<p><strong>IV) La madre biológica</strong></p>
<p>En tanto y cuanto queda oculto y excluido el varon reproductor , es la madre la que asume la responsabilidad &#8220;biológica&#8221; ante la ley, por haber engendrado.</p>
<p>Esa caracterización como madre biológica está destinada a mantener fuera de la escena al varón, reproduciendo y avalando socialmente la huída, ocultamiento,desaparición del coresponsable por el engendramiento.</p>
<p>…………………………….</p>
<p>…………………………..</p>
<p>Hoy el material biológico vale en tanto y cuanto es el que permite el análisis de los genes puesto que los contiene. Biológico puede referirse a la anatomia, a la fisiologia, a la genética, por extensión a múltiples variables. Lo que resulta transparente es a lo que no se refiere cuando se circunscribe a madre : al espermatozoide y al sujeto que lo produjo. Porque privilegia al útero y a la parición en la relación con la criatura y no a los progenitores; tal como Aristóteles acumulaba argumentos para reiterar la inferioridad de las mujeres.El padre es el genitor,la madre contiene , nutre y pare. Pero en nuestros días si llegase a aparecer el genitor, automáticamente la criatura llevaria su apellido, es decir, pasaria a &#8220;pertenecerle&#8221; legalmente.</p>
<p>Si no aparece el varón ,la forma,el logos, la madre es biologia pura, vientre nutricio y parición, productora de una sustancia que criarán aquellos que sustituyen a la función del genitor,porque la ley autoriza que lleven el apellido de los adoptante , como hubieran llevado el del padre y no el de la madre.Ella, más biológica y menos persona,imposible.</p>
<p>………………………………………….</p>
<p>O sea, si pretendemos hablar de madre biológica, debemos resignficar qué entenderemos por &#8220;biológica&#8221;, incluyendo-según los actuales niveles de análisis -el entorno sociopoliítico y económico del sujeto, coresponsable del engendramiento incluído.Que es lo opuesto al actual modo de proceder cuando la madre biológica contituye un icono de responsabildad uterina y solitaria (como corresponde a una mujer que ha engendrado al margen del precepto matrimonial, ya que la pecaminosidad del hecho coital fecundo no tiñe la nominación). Como lo señala Marjorie Green, se utiliza la referencia a lo biológico con criterio reduccionista(funcional, adaptativo) o erróneamente o ,como equivalente a lo físico.</p>
<p>…………………………….</p>
<p><strong>V) Hasta aquí un preludio</strong></p>
<p>que anticipa la complejidad que la carencia de políticas sociales, de salud, de educación y de aplicación de la justicia instrumentan en este estrago de criaturas que quedan al margen de lo que la Convención de los Derechos del Niño propicia en cuanto al derecho a vivir con su familia de origen . Más la violencia de género que posiciona a innumerables mujeres en situación de engendrar cuando no desean ni necesitan ni quieren hacerlo, a lo que debemos añadir la presencia de l@s pretens@s adoptantes que , al no poder engendrar ,con reiterada frecuencia recurren al tráfico para &#8220;conseguir un hijo,porque tienen tanto amor para dar…&#8221; En el horizonte,la madre de origen, a quien se denomina biológica.</p>
<p>…………………………….</p>
<p>El desarrollo más importante es el que dejo pendiente: el derecho &#8211; o la ausencia del mismo- que tienen o no estas madres para elegir a quien confiar a sus hijos, anticipándose o sutituyendo la acción del Estado.</p>
<p>Se trata de un extenso e ilustrado debate en las Ciencias Jurídicas, que arrastra dictámenes aceptados y controversiales, que se mantiene abierto y que suele citarse como el sistema de las &#8220;guardas puestas&#8221;.Lo cual quiere decir que una madre de origen(que es la nomenclatura que actualmente aplico)podria, en conocimiento de una familia determinada, elegirla para que se ocupase del recien nacido o infans.Planteo que a simple vista podria parecer admisible y aún lógico de no ser :</p>
<p>1) porque sabemos que (y mi experiencia cuenta con cuarenta años de trabajo con familias adoptantes y madres de origen) quienes eligen a la familias no son las madres sino los abogados de los pretensos adoptantes. Son ellos quienes rastrean o logran obtener contacto de las mujeres decididas a ceder su hijo y son los encargados de hacer el contacto.Es decir, cobrar los honorarios profesionales del trámite ( que implica haber &#8220;conseguido&#8221; al bebe). Este es el sistema consagrado en nuestras provincias,particularmente en el litoral, verdadera cantera de niños y de niños cuyos destinos se tramitan de este modo. Con el acuerdo de los jueces intervinientes que suponen &#8220;hacerle un favor a la chica&#8221;.No es extraño que se argumente que si los niños se mantienen en provncia lo más probable es que mueran por falta de estructura institucional que permita alojarlos hasta que que se dictamine su situación de adoptabilidad. En estas culturas la madre de origen contituye una usina de bebes; su problema no reside en saber cómo se la nombra despues del parto.Sino cómo habrá de subsistir .</p>
<p>2) La familia &#8220;elegida&#8221; es la que ,debido a la vulnerabilidad de esa madre la ha presionado durante los meses del embarazo para hacerse cargo de la criatura advirténdole acerca&#8221;de los peligros de meterse con los tribunales&#8221;. Puede ser una amiga de la &#8220;patrona&#8221; de la empleada de servicio doméstico, o una conocida que se apropia del bebe antes del nacimiento.</p>
<p>………………………………</p>
<p>Esta es la realidad silenciosa que acompaña &#8220;el después&#8221; de innumerables madres de origen cuyo nombre no encontramos. Ellas tampoco saben cómo nombrar lo que hicieron.Aunque nos lo cuenten diciendo &#8220;hice lo mejor para el nene;porque conmigo…&#8221; En ese consigo mismas, solo ellas saben cómo se nombran a si mismas.</p>
<p><strong>BIBLIOGRAFIA</strong></p>
<p>Asesora del Registro Unico de Aspirantes a Guarda de Adopción de la Ciudad de Bs.As.(RUAGA).</p>
<p></span></p>
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		<title>Análisis del Registro Único Nacional de Aspirantes a la Guarda de Adopción. Perspectiva psicológica</title>
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		<pubDate>Thu, 06 May 2010 14:28:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>diego</dc:creator>
				<category><![CDATA[Adopción]]></category>

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		<description><![CDATA[Asociación de Mujeres Jueces de Argentina; XII Encuentro Nacional y IV Regional :Independencia Judicial; 26 de agosto 2005 Marco teórico (…) Por razones de tiempo sólo me ocuparé de algunos de los artículos del Decreto 383/05. Desarrollo I) Información y conocimiento El artículo 1 el Anexo I del Objeto del Registro Único afirma: Facilitar a los [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Asociación de Mujeres Jueces de Argentina; XII Encuentro Nacional y IV Regional :Independencia Judicial; 26 de agosto 2005<br />
<span id="more-2036"></span></p>
<p><strong>Marco teórico</strong><br />
(…)<br />
Por razones de tiempo sólo me ocuparé de algunos de los artículos del Decreto 383/05.</p>
<p><strong>Desarrollo</strong></p>
<p><strong>I) Información y conocimiento</strong><br />
El artículo 1 el Anexo I del Objeto del Registro Único afirma: <strong>Facilitar a los adoptados el acceso al conocimiento de su identidad biológica.</strong><br />
Siendo éste ítem del primer artículo, que como tal indica línea y dirección jurídica, política y social del documento, crea norma, normativiza. (…)<br />
Pero este Registro comienza por no tomar en cuenta la diferencia entre conocimiento e información. (…)<br />
La diferencia entre conocimiento e información es significativa: la información es rápidamente acumulable, es algo externo, se puede automatizar, es inerte. &#8220;estar informado&#8221; significa estar completamente &#8220;en forma&#8221;, formado por los imperativos del sistema de señales técnicas, sociales y económicas.<br />
El conocimiento, en cambio, es algo interiorizado, sólo puede crecer lentamente para considerarse adquirido o producido, solamente es humano, no puede separarse de las condiciones sociales donde se genera, es una construcción conceptual que proviene y depende de la reflexión.<br />
Para que se hable de conocimiento de la identidad &#8211; implica conocimiento de uno mismo &#8211; no es suficiente aportar una información cargada en un banco de datos. Más aún, hablar de conocimiento de la identidad dependiendo de la inscripción en un Registro computarizado constituye un agravio para el sujeto.<br />
(…)</p>
<p><strong>II) Identidad biológica</strong></p>
<p><strong>Conocimiento ¿de qué? De su identidad biológica:</strong> Este pasaje de realidad biológica a identidad evidencia los efectos de los aprendizajes que llevaron a cabo los redactores del Registro Único puesto que como sabemos, la ley 24.779 habla de &#8220;realidad biológica&#8221;. Los redactores del R.U. no repiten la expresión que cuestioné reiteradamente en textos e intervenciones como docente universitaria.(…)<br />
No obstante, como señalé posteriormente, incluyen una versión del desacierto que subrayo porque el Registro Único al hablar de identidad biológica da un salto al vacío respecto del lenguaje utilizado por la ley que se refiere a realidad biológica.</p>
<p><strong>¿Qué se propone con esta afirmación, facilitar el conocimiento de su identidad biológica?</strong><br />
Crear o rescatar una memoria genealógica, asociada a una arqueología de lo que denominan identidad, un ir hacia atrás el adolescente y asumirse como quien es, y al mismo tiempo ir hacia delante como un nuevo modo de elegirse a si mismo.<br />
(…)<br />
<strong>¿Qué quiere decir identidad biológica?</strong><br />
Identidad biológica responde a un criterio escencialista que refuerza la prioridad del mundo de la biología(…) adhiriéndole el fonema identidad. La unión de ambas logra singular fuerza semántica. Y retoma el mito de la naturaleza biológica del sujeto justamente cuando, ciencia y nuevas tecnologías mediante, tomamos conciencia de su progresiva pérdida. Los saberes y conocimientos que alberga el organismo lo modifican y desactiva la supuesta esencia de lo biológico.<br />
(…)<br />
¿Por qué se elige este lenguaje que tiende a escencializar aquello que se caracteriza como &#8220;biológico&#8221;?<br />
Estamos autorizados a pensar &#8211; puesto que la expresión, de índole enunciativa y definitoria en cuanto a Objetivos de Registro, aparece en su primer Artículo &#8211; que se elige dicha expresión porque estos niños y niñas se reconocen por su &#8220;biología&#8221;, la cual constituiría el lugar donde se asentaría la transgresión: ellos existen porque fueron engendrados por dos que no son como nosotros, no provienen de un matrimonio. Por eso su producto es &#8220;biología&#8221; según el reduccionismo que se aplica en el Registro, sin que su historia amerite ser rescatada y reconocida como formando parte de un origen. (…)<br />
(…)</p>
<p><strong>III) Las Nómina: niños &#8220;dados&#8221; y Aspirantes &#8220;rechazados&#8221;</strong></p>
<p>Más allá de mi análisis acerca de lo que pueda describirse como identidad este orden dominante discriminatorio queda a la vista en el Registro Unico cuando habla de las &#8220;Nóminas de los niños dados en guarda o en adopción&#8221;. También, &#8220;las Nóminas de los aspirantes rechazados&#8221;, que transgreden el texto del artículo 8 de la Ley 25.854 que remite a los petitorios rechazados y no a las personas rechazadas, constituye un deslizamiento ideológico(…)(…). El deslizamiento ideológico no advierte que no es lo mismo rechazar a una persona que rechazar su solicitud, y entonces el registro avanza refiriéndose a los &#8220;Aspirantes rechazados&#8221; confundiendo a las personas con sus solicitudes y aspiraciones. Es la aspiración de estas personas y su solicitud lo que puede ser considerado no recomendable para acceder a una guarda, lo cual no autoriza insertarlos en una Nómina que crea la nomenclatura de &#8220;l@s rechazados&#8221; en tanto personas cuya aspiración constituye un nivel de análisis que solamente involucra un deseo y no a la totalidad de la persona/sujeto.<br />
(…)<br />
El recurso a las etimologías encuentra su oposición en quienes, con certera razón pueden argumentar que el lenguaje es una práctica viva, polifacética, dirigida por el uso y no es posible congelarlo según las etimologías que podrán encerrarlo y limitarlo; apreciación cierta. Pero cuando ese lenguaje arriesga marcar de manera descalificante la dignidad de sujetos que recurren al estado en busca de cooperación para legalizar su anhelo, estimo que los cuidados propios de la Axiología que mencioné en los primeros párrafos de este texto adviene a un lugar prioritario: escribir en una reglamentación que se nominará a los Aspirantes según sea admitidos o rechazados, impone una clasificación cuya terminología corresponde revisar.<br />
La nomenclatura actual y el uso, ya no el recorrido etimológico ofrece su aporte. Veamos entonces: rechazar según María Moliner palabra que acuerda con abominar, ahuyentar, alejar, apartar, denegar, desconocer, espantar, echar y otras accesorias.<br />
(…) (…)</p>
<p><strong>IV) De identidad y subjetividades</strong></p>
<p>Si retomo el análisis del Artículo 1 que constituye el fundamento del Registro Único para sostener lo que denominará identidad biológica, cabe preguntarse ¿por qué este enredarse del texto jurídico? Porque utilizando los datos que forman parte de una posible caracterización de la identidad/subjetividad el Registro Único no ofrece una conceptualización acerca de lo que entenderá por identidad para recortar los límites de ambigüedad que la palabra actualmente impone. al respecto la bibliografía internacional me exime de otras aclaraciones.<br />
(…)<br />
La identidad se refiere al el mismo es cuantitativa y cualitativa, remite a continuidad interrumpida y permanencia en el tiempo; y la identidad de si mismo es la identidad narrativa que no supone un núcleo invariable de la personalidad y que necesita de la alteridad: ahí es donde encontramos a los adoptivos. Teniendo en cuanta que identidad conjuga ambos niveles<br />
(…)<br />
Apoyándose en la legalidad matricial (ley 24.779) el Registro transita de realidad biológica a identidad biológica mediante un salto al vacío: no resulta suficientemente claro mediante qué pasos metodológicos se logra esa equivalencia.</p>
<p><strong>V) Apreciaciones previas a una conclusión</strong></p>
<p>¿Por qué sucede de tal modo, por qué el lenguaje tanto en la ley cuanto en el registro carece de cuidado, de aclaraciones y de refinamientos?<br />
Es posible que así sucede porque se trata de niños adoptados, tal vez pensados como criaturas de segunda clase.<br />
La apreciación dista de ser antojadiza: a la &#8220;identidad biológica&#8221; se la articula con la idea de niños &#8220;dados en Guarda con fines Adoptivos&#8221;.</p>
<p>Al respecto, el texto del amparo presentado por el Dr. Atilio Álvarez es explícito:<br />
&#8220;En ningún momento ha previsto la ley una nómina de niños &#8220;dados&#8221; en guarda con fines adoptivos, ni menos aún una nómina de niños &#8220;dados&#8221; en adopción&#8221;. La sola utilización del verbo &#8220;dar&#8221;, con su carácter transitivo que obliga necesariamente al objeto directo, refiere a &#8220;dar algo&#8221;. Parece que en la misma terminología se desliza el sentido posesivo, objetivizador y contractual, contrario en especial a los arts. 20 y 21 inc. A) de la Convención sobre los Derechos del Niño(…).<br />
&#8220;En ningún momento el Código Civil ni la ley Nº 24.854 utiliza los términos &#8220;dar en adopción&#8221; ni &#8220;dado en adopción&#8221;, resabio de una concepción arcaica, propia de los tiempos de beneficencia privada o de tutelarismo estatal. La combinación de estas dos realidades históricas representa un feroz retroceso en la política social. Atenta contra la privacidad de los chicos(…)&#8221;.<br />
(…)<br />
De otro modo los adoptivos por carácter transitivo y por contigüidad semántica pasan a convertirse en &#8220;los dados&#8221;, además de recocerse socialmente como &#8220;los inscriptos&#8221;.<br />
(…)<br />
La representación (social y psicológica) de niños y niñas en situación de adoptabilidad, junto con sus familias de origen y quienes aspiran a adoptarlos configuran, entre todos, un universo regulado por el discurso de un orden dominante que perpetúa discriminaciones mediante textos que reclaman revisiones inclaudicables.</span></p>
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		<title>Adopción: ¿esperar que pregunten? Un ejercicio de crueldad</title>
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		<pubDate>Thu, 06 May 2010 14:28:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>diego</dc:creator>
				<category><![CDATA[Adopción]]></category>

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		<description><![CDATA[Síntesis de un capítulo del libro &#8220;Adopción para padres&#8221;, de Editorial Lumen. Cuando, durante la entrevista, los padres, afirman no saber qué decir ni cómo ni cuándo, la técnica que propuse y que revisé durante 30 años , recomienda &#8220;ensayar&#8221;&#8216; con ellos la narración que utilizarían, es decir, tratar de construír un Relato desde la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Síntesis de un capítulo del libro &#8220;Adopción para padres&#8221;, de Editorial Lumen.</p>
<p><span id="more-2034"></span><br />
Cuando, durante la entrevista, los padres, afirman no saber qué decir ni cómo ni cuándo, la técnica que propuse y que revisé durante 30 años , recomienda &#8220;ensayar&#8221;&#8216; con ellos la narración que utilizarían, es decir, tratar de construír un Relato desde la perspectiva parental.Durante ese diálogo surgen las preocupaciones concientes y en paralelo se transparentan los conflictos inconcientes que los padres no logran asumir y que en oportunidades, ni siquiera registran como tales. Con frecuencia están asociados con problemas entre los miembros de la pareja o con la propia infertilidad.</p>
<p>Algunas veces la pareja acepta la intervención del profesional que señala esta situación y asume mantener entrevistas que les permitan avanzar en el tratamiento que se puede dar a dichos conflictos; en otras oportunidades subrayan que están preocupados por el hijo adoptivo y que sólamente les interesa enterarse acerca del mejor modo de informarle acerca de la adopción.</p>
<p>Cualquiera sea la decisión que tome el profesional ante estas alternativas que acabo de plantear-y que no son las únicas-, si decide acompañar a esta pareja durante una serie de entrevistas para preparar la exposición del Relato, lo fundamental reside en tener en cuenta que dicho Relato no puede desgajarse del mundo simbólico que construyen y que incorporan los adoptantes y los adoptivos.</p>
<p>(…) El Relato reclama una adecuación acorde con distintas variables : estado de ánimo de los padres, recordar cuándo se decidió adoptar y por cuáles motivos, posición de los abuelos al saber que el niño sería informado, observación de los juegos del hijo, recuerdo de las preguntas que éste hubiese hecho alrededor de nacimientos cercanos, es decir, aquellos signos que orienten respecto del registro del que pueda estar disponiendo el chico en determinado etapa de su vida.</p>
<p>Entonces, cuando los padres recurren al profesional en busca de una fórmula o receta , distorsionan la concepción del Relato porque deforman los ejes que soportan su creación y su aplicación y lo subordinan a una tesis instrumentalista: &#8220;sirve para&#8221;. No comprenden que el Relato es un resultado de una teoría, con su doble momento:descubrimiento y justificación y surge cuando se implican una teoría, un método y el estudio de diversos aspectos de <strong>la cultura de la adopción</strong>.<br />
<strong>Esperar que el niño pregunte: un error que persiste</strong></p>
<p>Una confusión semejante es la que padecen numerosos profesionales que, ante la propuesta de aplicación del Relato, inmediatamente se ponen en guardia y responden:&#8221;Hay que permitir que los padres asocien libremente, y no ofrecerles un relato,porque de ese modo se les bloquea la posibilidad construír la propia narración&#8221;. O bien:&#8221; Si se les ofrece el Relato es lo mismo que darles una receta.Yo prefiero trabajar con ellos para que ellos mismos confeccionen lo que le van a decir al hijo.&#8221; Es decir, o bien no conocen la fundamentación del Relato( que ocupa varias páginas en el libro La Adopción),o si la conocen eligen ignorar la descripción escrita ,revisada y editada hace años,no obstante lo cual deciden adjudicarse la invención de una técnica de elaboración de un relato llevada a cabo junto con los padres omitiendo que esa técnica fué creada junto con el Relato , a fines de la década del 70.</p>
<p>La complejidad del Relato,cuyos contenidos están diseñados como soporte de lo que cada familia pueda decir, está muy lejos de la temida receta que algunos colegas no pueden dejar de relacionar con dicha narración.Por otra parte, el origen de la palabra receta no explica el descrédito que actualmente se le otorga en los textos que se dedican a temas psicológicos: su etimología se refiere a &#8220;cosas tomadas para hacer medicamentos&#8221;(recipere) y cuya raíz latina deriva de concipere, que equivale a contener, derivado de&#8221; tomar algo o coger algo&#8221; y &#8220;recibir&#8221;como su complementario en el origen idiomático. Suponer que una receta se caracteriza porque sirve &#8220;para todos&#8221; o &#8220;para todo&#8221; implica no discernir entre aquellas sustancias que se utilizan para realizar la receta y la aplicación de la misma; crear una receta significa aportar una fórmula que combina determinadas sustancias respetando determinadas proporciones. El éxito de una receta reside en 1) demostrar su efectividad al ser utilizada por sujetos diversos y en situaciones disímiles(como sucede con la aspirina). O bien 2) demostrar su especificidad :sólo es efectiva frente a determinadas patologías (como ocurre con el carbón en las alteraciones intestinales).</p>
<p>El análisis de la composición de las recetas, y del recetar excede la intención de este libro y reclama el aporte de especialistas;pero es útil pretender ajustar el lenguaje que se utiliza para opinar respecto del Relato.</p>
<p>Suponer que desde la técnica de entrevista de orientación, la clave reside en mantener a ultranza el criterio de la libre asociación,sin marcar concretamente algunos deslices de los padres, indica confusión entre los niveles teóricos por parte de los profesionales. Por ejemplo, cuando los padres dicen :&#8221; Nosotros pensábamos decirle que la madre murió y por eso lo adoptamos&#8221;, continuar escuchando la organización de ese invento, admitir que ésa es la demanda de los adultos, sin señalarles su necesidad de incorporar la muerte en alguna parte, lo que podría estar sinificando que es la madre adoptiva la que se siente &#8220;muerta&#8221; por no poder engendrar arriesga transformar la asociación libre en el recorrido de un engaño.<br />
¿Por qué dedico espacio a este aspecto de la aplicación del Relato, que parecería corresponder a las discusiones entre profesionales?Debido a la reiterada presencia de padres que describen su desazon y su malestar a posteriori de consultas con profesionales que, ante la pregunta :&#8221;¿Como le digo ´la verdad´ al nene?&#8221; describen su entrevista diciendo&#8221;Me escuchó, hablé todo el tiempo de la consulta,pero no me aclaró nada. Me dijo que yo tenía que esperar que el nene preguntara.&#8221;</p>
<p>Esta es una respuesta prototípica de quienes no disponen de experiencia clínica o psicoanalítica en el tema adopción: depositar en el chico-que no es su paciente sino un ausente en la consulta en la que se habla de él-la responsabilidad de &#8220;abrir el juego&#8221; para demostrar su interés en el tema y exponer alguna fantasía conciente o no-conciente.</p>
<p>Se lo posiciona en un papel protagónico activo destinado a marcar los parlamentos de los demás actores -adultos-que forman parte de una escena que ellos construyeron cuando el niño no podía intervenir .</p>
<p>Esperar que pregunte significa desconocer la teoría que funda la existencia del inconciente: si admitimos que existe un saber inconciente,por parte del niño, que registra el&#8221;ruido&#8221;(vivencia de extrañeza que no logra concretarse en palabras) que existe en la comunicación entre él y sus padres , es poco probable que, teniendo tres o cuatro años intente verbalizar la vivencia que lo inquieta.</p>
<p>Máxime cuando su saber inconciente -que no le aporta datos concretos &#8211; pone en jaque los vínculos con sus padres.</p>
<p>Insistir en que sea el niño quien comience a interrogar acerca de lo que los adultos hicieron con él, desde su nacimiento en adelante, no se justifica desde la apelación a la demanda (que sea él quien exprese lo que siente y solicite ayuda); porque fue colocado en esa situación en ejercicio de un poder reconocible , a cargo de quienes lo engendraron, de quienes lo adoptaron y de la Ley que legitimó los avatares de su historia.(al reconocerlo como niño que necesitaba ser adoptado, es decir, cuya identidad de origen sería sustituída por otra).</p>
<p>Insistir en la demanda como si se tratase de cualquier niño que no se atreve a preguntar algo, supone que todo lo que acontece desde el parto,el nacimiento,la estadía en el hospital donde nació, la posible colocación en el programa de Amas Externas(en la Capital Federal)hasta que se efectivice la guarda, y otras alternativas semejantes, supone, digo, que no se inscribirían de manera inconciente en la historia de sus primeros días de vida.</p>
<p>Si admitimos esta dimensión de la vida humana, esperar que &#8220;el niño pregunte&#8221; pretende que los adultos se recuesten en la complejidad de un psiquismo infantil que está empeñado en elaborar los efectos de experiencias tempranas que otros adultos -a veces también los adoptantes- generaron para él.</p>
<p>Se supone que los chicos podrán comenzar a interrogar(¿acerca de qué?) cuando sabemos que las respuestas lo conducirán a saber que él es otro, que sus padres no son quien él creía que eran y que en alguna parte existe una mujer que lo guardó en su panza.</p>
<p>Esperar que &#8220;el niño pregunte&#8221; ,actividad que supone una actividad intelectual y una decisión que compromete la capacidad de desear por parte del chico, significa exigir que el niño se desaloje a si mismo de la pasividad que resulta no sólo de su edad, sino de encontrarse en la situación de quien solo pudo aceptar ser tratado como sujeto de intercambio y pasaje entre dos culturas(la cultura de la carencia en su origen y la cultura de la adopción).</p>
<p>Si eso que se considera &#8220;la pregunta del niño que pregunta&#8221; según la recomendación que pretende ser técnica,consiste en enfrentar a su mamá adoptante e inquirir si estuvo en su panza, desembocamos en la lógica de la crueldad. ¿Por qué?</p>
<p>Porque interroga esperanzado y anhelante para que la palabra materna verifique su deseo de haber estado allí (algo acerca de lo que sin saberlo concientemente, duda); entonces se encontrará con la respuesta de su mamá, que, sin pretenderlo,utilizará la lógica de la crueldad al explicarle, coyunturalmente y alejada de la intimidad que el Relato sugiere,que&#8221;él estuvo en otra panza&#8221;. Es decir, la crueldad es la que lo define como ajeno corporalmente a ella, cuando ese niño esperaba que su madre lo rescatara de su saber inconciente.</p>
<p>El episodio no figura en los indices de los traumas insuperables: no se trata de magnificar estos hechos, pero si advertir acerca de la posibilidad de introducir una experiencia negativa e innecesaria en la construcción de los vínculos familiares. En particular tener en cuenta cuándo y por qué los adultos esperan que los chicos se hagan cargo de responsabilidades que éticamente les corresponden a quienes son sus padres.</p>
<p>Cada vez más los adoptantes están dispuestos a dialogar con quienes los acompañan profesionalmente, y también a aportar la consistencia de sus propios criterios. Insisto en este aspecto porque el acompañamiento insuficiente o erróneo en la tramitación de la información acerca del origen, puede perturbar el equilibrio de un grupo familiar organizado según la cultura de la adopción.</p>
<p>El Relato que describe el momento del encuentro entre el niño y los que serán sus adoptantes, legitima <span style="text-decoration: underline;">un modo de estar en familia</span>, según las características propias de estas familias . Y permite que el adoptivo se convierta en dueño de su origen, es decir, que se aposente en un territorio que la ley le garantiza: el derecho a su identidad.</p>
<p></span></p>
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		<title>Adopción: cómo hablar con los hijos</title>
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		<pubDate>Thu, 06 May 2010 14:27:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>diego</dc:creator>
				<category><![CDATA[Adopción]]></category>

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		<description><![CDATA[I Jornadas Regionales Interdisciplinarias de Adopción, Mendoza 6 y 7 de noviembre del 2003 Por Lic. Eva Giberti IL DIFENSORE DELL&#8217;INFANZIA E DELL&#8217;ADOLESCENZA Associazione Culturale e Movimento di Opinione Aclaracion de Eva Giberti - Los textos que figuran con mi nombre y que se reproduce en una pagina web italiana., no forman parte de entrevista [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>I Jornadas Regionales Interdisciplinarias de Adopción, Mendoza 6 y 7 de noviembre del 2003<br />
Por Lic. Eva Giberti</p>
<p><span id="more-2031"></span></p>
<p>IL DIFENSORE DELL&#8217;INFANZIA E DELL&#8217;ADOLESCENZA<br />
Associazione Culturale e Movimento di Opinione</p>
<p>Aclaracion de Eva Giberti -<br />
Los textos que figuran con mi nombre y que se reproduce en una pagina web italiana., no forman parte de entrevista alguna. No contesto a esta clase de notas. &#8221; Mis respuestas&#8221; pertenecen a textos que figuran en mi pagina Web. La periodista lo dejo dicho en mi contestador pero no obtuvo autorización de mi parte. Si bien no se tergiversaron los contenidos de los textos de mi autoria utilizados , en el origen de la nota debió constar en el texto que se utilizó en el periódico de La Nación.</p>
<p>El texto que continua es un comentario de la periodista Valeria Burriera<br />
El silencio, dicen los expertos, es el peor aliado de la familia. Por eso, hay que considerar que los chicos tienen derecho a conocer la verdad sobre su origen. En esta nota, consejos para padres Todo el esfuerzo y el amor que las familias adoptantes ponen para construir hogares mullidos donde sus hijos tengan la oportunidad de crecer felices puede encontrar interferencias cuando no se habla de ciertos temas. Aquí, los especialistas aclaran cuál es la mejor manera de evitar fracasos en las familias adoptivas.<br />
SILENCIO. &#8220;Un clásico de los desencuentros entre padres e hijos adoptivos se produce cuando los adultos, para no hacer sufrir al niño, eluden informar acerca de la adopción. Por lo general, se trata de padres que no asumieron el dolor que les produjo no poder concebir y tratan de evitarse ellos el sufrimiento que significa aceptarla&#8221;, dice la licenciada Eva Giberti, psicoanalista y autora de varios libros sobre adopción.<br />
EVITAR LA MENTIRA. &#8220;Mentir acerca del origen es uno de los motivos del fracaso de algunas familias adoptantes -afirma Giberti-. Los hijos comprenden que se les amputó su derecho a ser personas, ya que ese derecho inserta sus raíces en la identidad, que, a su vez, reclama saber cuál es el propio origen. A los hijos que padecen esta situación les resulta muy complejo procesar los sentimientos hostiles hacia los padres y convivir con las contradicciones que implica depender afectivamente de ellos.&#8221;<br />
SOBREPROTECCION. A veces, muchos padres suelen sobreproteger a los niños que han adoptado. Pero esta actitud no es aconsejable, según los especialistas. DISCRIMINACION. Entre los obstáculos con los que tropieza una familia adoptante está el trato que a veces se les otorga a los niños adoptivos en las escuelas o en determinados ámbitos sociales: la tendencia a discriminar se mantiene estable en el planeta, a pesar de la lucha permanente contra ella. Estos prejuicios, contra los que es importante que la sociedad pueda luchar, &#8220;atentan contra el equilibrio de una familia adoptante&#8221;, concluye Giberti.</p>
<p>Por Valeria Burriera<br />
Qué decir y cuándo decir la verdad no significa contar brevemente la historia anecdótica alguna vez, sino vivir a diario rodeados de ella.<br />
Los especialistas recomiendan no esperar a que el niño pregunte sobre su origen, sino hablar cada día sobre la verdad. Cuéntele todo lo que se sabe de él, de su madre biológica, de su entrega, de la búsqueda de una familia que le diera amor, de su futuro, de cómo nacen los niños y de su suerte por haber llegado a un hogar.<br />
Si el niño es mayor se debe poner en palabras todo lo que se pudo averiguar sobre su vida previa al encuentro con los padres adoptivos. Cuando no se conoce la respuesta a alguna inquietud de los niños, se puede decir: &#8220;No sé, pero podemos averiguarlo&#8221;.<br />
Explicar a otros niños qué significa adoptar, compartir con otros padres la experiencia y exponerlo siempre como una gran virtud sirven para revertir la ignorancia de algunas personas.</p>
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		<title>Síntesis de la intervención en el panel Identidad en Adopción</title>
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		<pubDate>Thu, 06 May 2010 14:27:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>diego</dc:creator>
				<category><![CDATA[Adopción]]></category>

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		<description><![CDATA[I Jornadas Regionales Interdisciplinarias de Adopción, Mendoza, 6 y 7 de noviembre del 2003 Por Lic. Eva Giberti Subrayo que la utilización de la idea de identidad en la Convención por los Derechos del Niño remite al conocimiento de su origen por parte de la criatura . Otro item corresponde a la pérdida de su [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>I Jornadas Regionales Interdisciplinarias de Adopción, Mendoza, 6 y 7 de noviembre del 2003<br />
Por Lic. Eva Giberti</p>
<p><span id="more-2029"></span><br />
Subrayo que la utilización de la idea de identidad en la Convención por los Derechos del Niño remite al conocimiento de su origen por parte de la criatura . Otro item corresponde a la pérdida de su identidad natal en aquellas criaturas que son victimas del trafico de personas.</p>
<p>(…)En la extensa y múltiple descripción de la que se denomina identidad comenzamos por enunciar la identidad formal: la que corresponde al documento de identidad: lugar y fecha de nacimiento y sexo. Este primer estatuto indica una marcación que se establece cuando se articula la vulnerabilidad de los niños y el ejercicio de poder por parte de los adultos que son quienes eligen el nombre, a veces la nacionalidad, es decir, desde el comienzo se posicionan como reguladores de identidad</p>
<p>Dicha regulación se ejerce también mediante los discursos que coadyuvan en la construcción de la realidad en la que cada criatura se inserta.</p>
<p>Entonces las identidades, parten de aquello que los otros significativos, digan y/o hagan con cada criatura. No se trata de cualquier otro, sino de otros significativos . Este es el punto de inflexión actual : esos otros significativos, que partieron desde un deseo de hijo(recordemos que el deseo esta atravesado por la ley) ante la imposibilidad de engendrar eligen adoptar. A partir de la adopción esos otros significativos serán los jueces y los profesionales intervinientes</p>
<p>En los adoptantes se trata de un deseo acompañado y sostenido por las narraciones acerca de dicho deseo:&#8221;esperamos tanto tiempo para conseguir un chico&#8221;.O bien:&#8221;hicimos tantas consultas&#8221;o sea narraciones que hablan del deseo de engendrar. (Giberti E. 2003a)</p>
<p>Al pensar en la identidad de estos hijos parece no advertirse que lo que se supone un problema o conflicto de identidad para el niño, en realidad constituye una segunda instancia identitaria.</p>
<p>El conflicto inicial reside en la identidad de los padres, particularmente de la mujer que debe reconocerse como no capaz de engendrar por si o por deficit de su marido. Si creció creyendo aquello que la narratividad tradicional definía como maternidad, inscripta en el imaginario social :desear un hijo, engendrarlo, parirlo y criarlo, no solamente deberá modificar su creencia sino su identidad. Será madre adoptante que no era lo esperado(…)</p>
<p>………………………..</p>
<p>La resignificación de su deseo y de su idea de madre intercalan entre ella y el hijo el orden del discurso que es constitutivo del orden de la narración, es decir, de todo aquello que se enuncie y describa alrededor del adoptar y de los adoptivos.</p>
<p>Los órdenes del discurso y de la narración constituyen claves en la construcción de la identidad adoptiva.</p>
<p>Estas personas que forman parte de la historia de las criaturas adoptadas son identitarios porque en su ausencia desembocamos en sustitución de identidad y no en adopción</p>
<p>O sea, y éste es un punto clave: la adopción precisa de un sistema institucional que ordene y garantice sus prácticas. Y los sistemas institucionales actúan &#8220;en nombre de &#8220;. En este caso, la institución es el sistema jurídico que en nombre del que se menciona como niño abandonado pone en&#8221; funcionamiento montajes complejos &#8220;(Mari E.2001) capaces de organizar una representación que produce efectos sociales y subjetivos. Me refiero a las instituciones que se ocupan de recibir a niños y niñas, los trámites, las oficinas de los juzgados, la carpeta, en fin todo .o que se solicita para concluir que el sistema jurídico, la Ley cuida de determinados &#8220;niños abandonados&#8221; entregándolos en adopción</p>
<p>O sea, las instituciones propias del sistema judicial, constituyen el referente de la adopción en tanto y cuanto actúan en nombre de la criatura abandonada (Giberti e.2003 b). El sistema jurídico ejerce derecho en nombre de, o bien en nombre de otros.(procedimiento que ya se conocía en el derecho romano y también en la escolástica)</p>
<p>Es en esa función de referir, que la ley de adopción dice en su art . 323: Cap. II afirma: Adopción plena</p>
<p>…………………………….</p>
<p>Si no se procediera de este modo no se adoptaría legalmente porque los adoptantes no tendrían garantías de seguridad jurídica y convivencial ; por eso es preciso que la madre de origen desaparezca, así como otros consanguíneos para que la criatura pueda ser verdaderamente hijo de quienes lo adoptan</p>
<p>Es decir, se tienen en cuenta la esfera de los intereses privados de las familias adoptantes y de este modo se genera la autonomía de tales familias respecto del origen de la criatura; para lo cual ha sido necesario instituir la identidad de esa criatura con carácter de adoptivo de una familia la cual se compromete a cuidarlo, pero primero la ley, el sistema judicial hayan actuado en su carácter de referentes , o sea, aquellos que procederían en nombre de esa criatura que se considera abandonada. Sin embargo no ha sido abandonada, sino entregada en los ámbitos hospitalarios o tribunalicios.(Giberti E.2003 b,op.cit)</p>
<p>Sustituida la tutela original por la búsqueda de otra tutela, la institucional.</p>
<p>¿Que hace la ley? Otorga identidad de adoptivo, lo filia como hijo de los adoptantes, para lo cual primero debe desagregarlo, desnacerlo del origen mediante un corte. Pero si no existe tal abandono ni situación de riesgo para la criatura sino por el contrario entrega al cuidado de otros, ¿por qué la institución judicial solamente refiere, actúa en nombre de un niño abandonado-que no lo es- y no actúa también en nombre de quien lo entrega? Porque esa mujer que obviamente esta en situación de desamparo, es la que retiene la identidad de origen de ese niño cuya identidad como hijo adoptivo solo existe y solo si comienza porque se reconoció la identidad originaria. valorizada negativamente:la bastardía. Que con el correr de los años se modificara mediante la subjetivación progresiva en contacto con las practicas sociales en las que ese niño intervenga.</p>
<p>Para otorgarle identidad como adoptivo la ley parte de la necesidad del niño de quedar al cuidado de otros , y las fundamentaciones de la ley son explicitas: permanentemente hablan de abandono por parte de la madre de origen. Lo cual constituye una falsedad ideológica, si se exceptúan los historiales concretos en los que realmente es posible reconocer el abandono( exposición de la criatura, situaciones externas que la colocan en riesgo).</p>
<p>………………………………………</p>
<p>La ley, el derecho, la institución judicial interrumpen todo vínculo con la familia de origen puesto que ese origen es representante de las condiciones sociales de las cuales proviene ese niño. La interrupción que la ley impone tiende a silenciar la existencia de quienes estuvieron en el origen intentando opacar la pobreza excluyente de ese origen, así como la inequidad y la falta de políticas públicas referidas al género mujer en cuanto sus derechos reproductivos.</p>
<p>(…)Entonces la identidad del adoptivo comienza en su origen y sobrelleva lo que otros significativos generan como discursos acerca de él y de sus orígenes-o sea de su madre de origen-</p>
<p>Cuando los adoptantes adoptan siempre temen una pregunta proveniente de la voz imaginaria y temida que podría provenir de los hijos : &#8220;¿Qué pensará si le decimos que no somos sus padres?&#8221; Interrogante que constituye la respuesta a la imaginaria interpelación de estos hijos (…).</p>
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		<title>¿Por qué no es lo mismo adoptar un niño o una niña?</title>
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		<pubDate>Thu, 06 May 2010 14:26:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>diego</dc:creator>
				<category><![CDATA[Adopción]]></category>

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		<description><![CDATA[Sintesis de un capitulo del libro Adopcion y Silencios. Por Eva Giberti A caso los dos hijos no son hijos? Que importancia podrá tener la diferencia sexual? Estas son algunas de las preguntas que se formulan los padres cuando advierto acerca de este tema: no se trata de una diferencia sexual sino de una diferencia entre [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Sintesis de un capitulo del libro Adopcion y Silencios.</p>
<div>Por Eva Giberti</div>
<p>A caso los dos hijos no son hijos? Que importancia podrá tener la diferencia sexual?<br />
<span id="more-2027"></span></p>
<p>Estas son algunas de las preguntas que se formulan los padres cuando advierto acerca de este tema: <strong>no se trata de una diferencia sexual sino de una diferencia entre géneros, el genero mujer y el genero masculino</strong>.<br />
Los seres humanos tenemos sexos distintos pero no es esa característica lo que nos identifica como hombre o mujeres, sino el modo, el estilo con que cada cual se comporta según sea la época y la región en que vive. Según sean las pautas culturales y según el acatamiento a estas pautas las nenas y los nenes tendrán conductas diversas, por ejemplo, décadas atrás, las nenas debían, vestirse con ropa que se definía como femenina, con profusión de moños, lacitos, florcitas y delantalcitos almidonados. Ese vestuario, acompañado por las muñecas como juego predilecto quería decir que era una nena. Y si sentía placer al treparse a los árboles se la descalificaba con el apelativo de &#8220;machona&#8221;. En paralelo, si un varoncito intentaba jugar con un muñeco inmediatamente se lo corregía porque &#8220;esos no son juegos para varones&#8221; o sea, se convertía la anatomía en un cerrojo, en una cárcel para cada chico o niña, debido al desconocimiento de la idea genero.</p>
<p>El genero se refiere a las características psicológicas, culturales, sociales de cada ser humano, sostenidas por la anatomía pero reguladas por otros componentes: la edad, la etnia, el grupo social de pertenecía y otras variables.</p>
<p>Entonces adoptar una niña no es igual que adoptar a un varón, porque las expectativas de los padres son muy distintas. Me limitare a señalar una de ellas, <strong>cuando la nena llega a la pubertad, y la menarca anuncia una nueva experiencia en la historia de su cuerpo, suelen aparecer miedos particulares en la familia adoptante y habitualmente la mama se pregunta si su hija correrá el mismo riesgo que su madre de origen.</strong> Teme que esa criatura que ella educo con cuidado, pueda reproducir la conducta de la mujer que la concibiera y desemboque en un embarazo no deseado. Es obvio que este no es un temor que aparezca en las familias que adoptaron un varón.</p>
<p>En este punto el genero tiene una apoyatura concreta en la anatomía de la adoptiva pero al mismo tiempo se juegan las ideas de la familia adoptante acerca de la &#8220;lo que debe ser una mujer&#8221;, lo cual forma parte de la filosofía y de las convicciones de los padres. Si se piensa que lo mas importante para una mujer es &#8220;ser madre y cuidar de sus hijos&#8221;, se transmitirá a la hija ideas convencionales y decididamente discutibles en el mundo actual, pero si se le enseña que ser mujer significa ser una persona que puede encontrar diversos caminos para realizar su personalidad y que uno de esos caminos podría ser la maternidad, el contenido de lo que se enseña es notoriamente diferente.</p>
<p>Si se idealiza la maternidad como una actividad prioritaria, y se transmite que toda mujer debe tener hijos y ocuparse de ellos, se aumentara un conflicto, que, frecuentemente, se hace presente en la púber adoptiva: cuando ella sienta la necesidad de identificarse con una figura materna, como fenómeno propio de esa edad ¿a quien elegirá como modelo?</p>
<p>¿A su madre adoptante , que es realmente su mama pero que no tuvo panza que no pudo llevar-la en su útero? ¿O la que fue su madre de origen, que la concibió y la transporto en su vientre pero que después debió entregarla en adopción? ¿Por donde pasara el deseo de esa púber? Elegirá a su madre &#8220;buena&#8221;, la adoptante implica identificarse con quien no pudo concebir. Y buscar su identificación con la madre del origen puede resultarle peligroso.</p>
<p>Cualquiera sea el juego y combinatoria de identificaciones que cada púber ensaye, es probable que se confunda y tenga dudas importantes.</p>
<p>Según haya sido su aprendizaje acerca de lo que significa ser mujer-estimulado por los mensajes que emiten los medios de comunicación y por los comentarios que circulan en la vida social los contenidos de ese aprendizaje pueden contribuir a aliviarla o a complicarle su historia de púber.</p>
<p>Si aprendió que una mujer puede concebir contra su deseo, y que además, mantener al niño con ella le puede resultar imposible por muchas razones, y que eso no significa que se convierta en una persona despreciable, quizás podrá pensar en las mujeres que entregan a sus hijos e adopción, con un criterio de realidad y regulando sus sentimientos respecto de su madre de origen y si aprendió que muchas mujeres necesitan y desean poner en practica su maternidad, pero les resulta imposible concebir, podrá pensar que esa mujer que es su mama adoptante tiene sentimientos y posibilidades económicas que la autorizan a buscar una criatura para maternarla. Es decir, adquirirá un conocimiento fundamental, existen diversos modelos del ser mujer, <strong>no existe una esencia femenina, ni una esencia masculina, ser hombre o mujer depende del género es decir, de cómo cada cual instrumente su historia de vida</strong>. Entonces, haber adoptado un varón o una mujer posiciona de manera diferente a los padres, porque según sean sus hijos se sientan personas que forman parte de un genero, es decir, que se reconozcan como sujetos sociales, y <strong>no solo cuerpos sexuados</strong>.</p>
<p><a href="http://www.badboysshow.com/" target="_blank">despedidas madrid</a> <a href="http://www.cochesdeocasion.com/" target="_blank">segundamano</a></span></p>
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